Jun 30

And be careful of what you do cause the lie becomes the truth

written by Saudade

Jun 26

Me gustaría escribir sobre:

  • La Teoría General de Iván Tamayo sobre las mujeres y las relaciones (en seis entregas)
  • Wanderlust
  • Mi cumpleaños pasado hace poco
  • Siempre estoy entre dos opciones y haga lo que haga, la mayoría de las veces hago ambas cosas mal
  • Siempre quiero estar en dos lugares a la vez
  • El Wanderlust, de veras me asusta…
  • La tercera y última parte de “Sobre Doctores y Dolores”

Pero no me dan ganas de escribir. Debe ser por el cuarto teorema del blogger (aunque nunca he pensado en mi como uno de ellos):

La cantidad de escritura en un blog esta inversamente relacionada con la cantidad de cosas que están pasando

written by Saudade

May 25

Jonathan

La galería completa la pueden ver aquí

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May 19

En todo blog siempre hay un momento donde ya uno no aguanta más y tiene que poner las frases de búsqueda a través de las cuales llega la gente al sitio. No nos engañemos, de cada 100 visitas una o máximo dos son de gente que de veras quiere leer lo que uno escribe, el resto llegan por error, y nunca vuelven.

Afortunadamente yo nunca he escrito para que me lean, sino por recordar, así que si me siguen leyendo los mismos 2 gatos de siempre está bien.

Uno se queja de la sarta de insensatos que manejan en las calles… pero es que eso es lo que da la tierrita, esos son los mismos que usan el Internet. A veces me da tristeza saber que Internet, el esfuerzo de miles de personas en desarrollar redes y protocolos de comunicación confiables, el producto de proyectos de investigación del DARPA, se use para que la gente se meta a google y busque sandeces.

Primero, como siempre, el sexo:

  • youtobe hombres viendo por las ventanas a las mejeres viendo quitarse el bracier: no entiendo, videos de hombres que están viendo a las mujeres que se están viendo cuando se lo quitan?
  • ser revisado analmente por doctora humillantemente: siempre va a ser humillante…
  • porno llevo a mi amigo a casa y mi esposa en bata y sin ropa interior: mmm
  • gel ultrasonido para sexo anal: omg
  • punzadas anales: OMG
  • ultrasonido del sexo anal: OMFG
  • videos militares haciendo sexo de las reclutas
  • imagenes porno del examen medico del ejercito colombiano
  • me folle a mi mama: qué quiere, que lo felicitemos?
  • follo con mi papa: idem
  • fotos de mi esposa tetona enganando me con mi amigo: pídaselas a su amigo
  • mujer chiquita y tetona : la que no es puta es ladrona
  • videos porno de abuelas con doctores

Ahora vienen los que yo cariñosamente he llamado, “Spelling challenged”, quienes masacran el idioma español:

  • reflecciones para el dia del profesor: pobrecito su profesor
  • perdoname por favor aveses ablo sin pensar: a veces también escribes sin pensar, no?
  • qui en fue el primer ombre que des cubrio a una sirena: el primer caso de mala ortografía mezclada con hipo
  • mi papa se desnudo cuando llo era niña i le bi el pene: este podría aplicar para la sección anterior… pero yo creo que la experiencia la dejó traumada
  • ivan tamayo con quien esta cazado: sin comentarios.
  • nesecito ver los nombres de los 10 consejales de cali: necesitas ver un diccionario urgentemente
  • explicasion de como vusca pareja los caballos: mmm
  • conosca bogota: conozca un diccionario?

Y por último, los que usan a google como si fuera un amigo, para hacerle las preguntas más variopintas:

  • en la revision militar como saber que tuviste sexo anal: esta persona me da tanto pesar… no quisiera estar en sus zapatos
  • porque me deja tan cansado el gimnasio: esteeeee
  • necesito internet emcali: amigo, créeme que necesitas de todo en tu vida, menos eso.
  • siento dolor en el testiculo izquierdo al apretarlo: te recomendaría NO APRETARLO
  • consulta al doctor sobre mi dolor en mi pecho incomodidad como si tuviese un pedazo de algo: interesante descripción
  • la clase politica de cali son ineptos: no hay que preguntarle a google para saberlo…
  • ivan tamayo al desnudo: WTF!
  • miedo a la mu: aversión a la vaca?
  • tengo mucha conjuntivitis alergica que me puedo tomar que me valla bien: antihistamínicos como hiderax, cetirizina. Cromoglicato de sodio en gotas. Y por favor, se le perdona el “alérgica”, pero no el VALLA.
  • conjuntivitis alergica se quita?: en general si, a algunos se nos demora más que a otros
  • ¿puedo meterme a una piscina si tengo conjuntivitis?: con gafas de natación, yo creo que si
  • como superar el estres tan doble hijueputa que tengo: cuando averigue me cuenta, vale?
  • ivan tamayo con quien ha cazado: que yo sepa, nunca he cazado con nadie
  • cuando es el dia de la profesora: el mismo del dia del profesor?
  • se puede operar lasik con tos: yo muy humildemente le recomendaría que no. No quiero imaginar qué pasaría en plena operación si el médico o el paciente tosen.
  • cómo se organiza una fiesta vallenata: mucho ron, mucho old parr y un conjunto vallenato
  • uno puede estar rodeado de muchas personas que lo quieren pero aveces uno se siente simplemente solo vacio olvidado. siente que nadie tiene interes por el y nos pone mal. Nos: este pensó que google era su sicólogo
  • pastillas para los gallos ingleses que se pongan fuertes: lo leo y no sé qué quiso decir
  • conjuros y hechizos para enamorar a un hombre: dios bendito…
  • como hago cuando se parquean por delante y por atras de mi carro no puedo salir: meterse a google… seguro que él te saca el carro
  • warcraft 3 como estonear: sin comentarios
  • mi novio soldado vuelve despues de seis meses: pues yo de ti me prepararía, porque no te van a dejar dormir en 3 días, y no precisamente contándote anécdotas…
  • tengo atoreda una pastilla en la garganta?: si, seguro que google lo sabrá
  • gotas que sirvan para dormir a una persona y que no sienta nada mientras duerme: este…
  • con cual porcentaje de grasa corporal me deben ver marcada: con un 15% una mujer debe tener buena definición muscular
  • la petra camioneta: Jorge compraste camioneta?

Esta lista no es, ni mucho menos, exhaustiva.

written by Saudade

May 13

 

El público ha hablado fuerte y claro.

Muchas gracias por su ayuda, yo también quería un “SI” en la decisión, pero como todo tengo que pensarlo mil veces, hacerle analisis costo-beneficio y mirar todas las perspectivas, me complica la cosa.

written by Saudade

May 11

Un rasgo de mi personalidad que detesto es mi extrema dificultad en tomar decisiones. Todos tienen diferentes opiniones al respecto: porque soy hombre, porque tengo toc, porque soy ingeniero, porque soy géminis, porque soy así.

Yo tengo varias teorías al respecto: soy perfeccionista (eso no es bueno), no me gusta equivocarme, le hago análisis dofa a cualquier decisión (¿le agrego al almuerzo papas fritas? A favor: son ricas, son calorías extra y las necesito para subir de peso, en contra: carbohidratos…. mi peor enemigo, lo feo: grasa trans, directo pa las arterias… mmmm, que hago, que hago), sufro de paralysis by analysis.

Yo admiro mucho a la gente que toma decisiones con decisión, porque, o tienen más información, o simplemente son más valientes. Por ejemplo Alejandro el Grande: tomaba decisiones de vida o muerte no sólo de él sino de miles de personas con una tranquilidad y eficiencia que yo sólo puedo soñar. Y le salían bien siempre, bueno casi siempre. Se tenía una confianza tan impresionante…

El caso es que ahora debo tomar un decisión, no es nada trascendente, pero tampoco es trivial. Ya me aburrí de pensar y pensar, así que mejor lo voy a dejar a la sabiduría de las masas.

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Apr 30

Cuando presté servicio militar tuve un teniente, un “swiche” para más señas, subteniente recién salido de la escuela, con el corte schuller todavía y con ganas de vengarse en el mundo y poner a voltear al que se le pusiera por delante para vengarse de toda la mierda que había comido a paladas en la escuela de oficiales. Uno nunca le teme a un coronel o a un general, porque ya son señores maduros con la vida de experiencia encima y no se rebajarían tratándolo mal a uno. Igual los suboficiales, un cabo segundo es lo peor que ha parido la madre tierra, mientras que un sargento primero “late echao”.

El subteniente aquel nos echó una perorata el día que empezamos el glorioso servicio militar, discurso que al recordarlo ahora es bien chistoso pero que en su momento no lo fue tanto. Aunque ya alguna vez hablé de eso, lo menciono de nuevo por lo importante que es para esta historia. Resulta que el swiche infeliz nos decía, literalmente:

“reclutas comemierda, yo a ustedes no los puedo coger a tabla y pata como en las buenas épocas porque me caen encima los granmalparidos de derechos humanos, entonces para evitarnos problemas, cada vez que les diga PALOMAS, entiendan que les estoy diciendo TRIPLEHIJUEPUTAS. Por ejemplo, ‘a formar palomas’ significa ‘a formar partida de triplehijueputas’; o ‘venga acá paloma’ significa ‘venga acá soldado triplehijueputa que no sabe como lo voy a poner a voltear hasta que vomite el desayuno…”

Mientras uno escuchaba ese conmovedor discurso y no sabía si tomarlo en serio o no, alguien, siempre había alguien que se movía un poco y cuando uno está formado cualquier movimiento se nota mucho porque rompe la línea, entonces el swiche se emberracaba ahora si de verdad y nos conminaba amablemente a quedarnos quietos:

“quietos soldados malparidos que se mueven en la formación como las putas de sus madres cuando trabajaban a las 3 de la mañana para llevarle la leche del desayuno al niño que dizque ahora es un soldado de la patria, cual soldado, ustedes no son soldados, son reclutas pecuecudos y malolientes que no se merecen ni el aire que respiran ni la papita que se comen, ustedes son unas maquinitas de hacer mierda; tenderse pecho a tierra y arranquen con 22 de pecho…”

Despues de estos tiernos recuerdos indispensables para definir el el término PALOMA, que es casi tan ofensivo como decirle a alguien HONORABLE CONGRESISTA (perdón por escribir estas vulgaridades en mi blog), puedo proceder a copiar verbatim una carta a mi proveedor de servicios de internet, carta escrita un dia y nacida de la desesperación.


 

Señores

EMCALI Telecomunicaciones

La Ciudad

 

Apreciados señores palomos y palomas,

 

Tengo contratado con ustedes el servicio de Internet Banda Ancha desde hace algunos años. No crean que fueron elegidos por su calidad técnica o servicio, sino porque desafortunadamente es la única empresa que tiene cobertura donde vivo. Digo desafortunadamente, porque estoy convencido de que un servicio de internet implementado con mensajes en código morse escritos en papel y amarrados a la pata de una paloma mensajera tendría más velocidad y, sobre todo, más confiabilidad, teniendo en cuenta la experiencia en palomas con que cuenta su ilustre organización.

El servicio que ustedes me prestan en el más caro de todo Cali. Sinceramente no me importaría que cobren más, si funcionara bien. Pero después de contar por varios años con sus servicios puedo decir con conocimiento de causa que su red de internet es un completo palomar, palomas los técnicos, palomas los equipos, palomas el servicio al cliente, y nos quieren ver la cara de palomas a todos los usuarios.

Me duele el pecho del estrés y de la ira causada por el hecho de que su servicio es un asco, es un vómito, es una completa porquería. Funciona cuando se le da la gana, se desconecta a cada 5 minutos y tiene inteligencia artificial: escoge el momento cuando más necesito revisar mi correo o enviar algún trabajo y allí se desconecta religiosamente por horas.

En repetidas ocasiones me he comunicado con las palomas de servicio al cliente quienes siempre me dicen sandeces y me intentar cuentiar, para al final decirme que van a hacer un “reporte de servicio” para “verificar la calidad de mi red”. He perdido la cuenta de cuántas veces me repiten todas las bellezas que le van a hacer a mi línea, que la van a filtrar, que la van a poner linda, que la van a dejar hecha una uva y adivinen qué, siempre vuelve a fallar.

Con todo respeto, me gustaría saber con qué honorable paloma de su empresa toca hablar para ver si algún dia en su paloma vida me arreglan el servicio de banda ancha y me lo dejan funcionando decentemente.

Yo no pido mucho, soy un hombre sencillo: a veces me juego un dotazo, a veces descargo algo, y la mayoría del tiempo sólo quiero navegar por internet buscando cómo terminar mi tesis.

Les juro por su benemérita y paloma madre que como empresa son una de las cosas más horribles que me han pasado en la vida. Por su culpa he tenido que enviar correos desde mi celular, he dejado de enviar trabajos con fecha límite, y he adquirido una fama de lagger y leaver irredento al jugar dota, fama que por su culpa me acompañará hasta el final de mis días.

(lagger es el jugador que hace que toda una partida pare porque su red se pone lenta, leaver es quien daña la partida con una desconexión de internet)

Me tienen tan desesperado que estoy a punto de tomar medidas desesperadas y que ninguna persona sana consideraría, como comprar internet inalámbrico de Comcel. Yo creo que este hecho es prueba suficiente de cuán cerca a la locura me ha llevado su servicio.

Espero su respuesta y sólo les deseo con amabilidad que los viole en repetidas ocasiones una manada de burros locos, ah, y que los privaticen.

Atte.

Su abonado

written by Saudade

Apr 27

A pesar de la advertencia final, mi post pasado causó algún revuelo entre algunas almas piadosas que no se tomaron la molestia de leerlo con cuidado. Por esta razón y para salvaguardar mi honor me veo obligado a hacer énfasis en tres cosas:

a) En la frase inicial se explica que los hechos relatados ocurrieron HACE VARIOS MESES. No fue la semana pasada.

b) En dos partes, especialmente al final, hice énfasis en el hecho de que NO TENGO NINGUNA INFECCIÓN. Esta es tal vez la parte más perturbadora del asunto: recibí comentarios, correos y llamadas de personas que me decían que qué clase de infección tenía y que si ya se me había quitado.

c) Les invito amablemente a que lean el about de este blog.

Fin del disclaimer.

Ahora si continuemos relatando los hechos que, PASARON HACE VARIOS MESES, y que demostraron que NO TENGO NINGUNA INFECCIÓN.

El dia que tuve la entrevista con esa médico salí un poco aburrido para mi casa e inmediatamente comencé a tomar los analgésicos y los antibióticos. Según ella el dolor y la inflamación debían ceder. Al otro día todo amaneció peor. Todo es todo. Es más, me daba unas punzadas que sentía que en ellas se me iba la vida.

Las punzadas me recordaban la idea tibetana-budista de que el alma está pegada al cuerpo por un hilo de plata y que, cuando uno tiene un sueño o viaje astral o algo así, realmente lo que ocurre es que el alma divaga como turista y lo único que la pega al cuerpo es el mencionado hilo; cuando uno muere, se corta definitivamente.

Las punzadas eran tan terribles que no podía dejar de pensar en agregar una idea complementaria a esa teología: en los hombres el famoso hilo de plata que une el alma al cuerpo lo tenemos amarrado literalmente de las pelotas, y esas punzadas eran los tirones en el hilo causados por mi alma en sus intentos por salir.

En cada punzada se sentía el famoso hilo estirándose, templado como una cuerda de guitarra a punto de reventar, mientras yo apretaba nalga y con los dedos me hacía presión como a la izquierda del ombligo. No es que las tuviera ahí del miedo, es que con esa presión a esa altura el dolor se mitigaba ligeramente.

El caso es que el dolor no sólo no se calmo, sino que, como se habrá podido inferir, aumentó. Por eso religiosamente al despertarme fui al médico con la felicidad de poder demostrarle que no tenía ninguna infección, pero con el miedo de ahora si quién sabe qué me pasó.

Es como la historia de uno estar feliz cuando sale de reunión con su tutor de tesis: uno sale feliz porque está jodido; similar a la metáfora que usé alguna vez y que me valió ser owneado: estar feliz porque, aunque te duele una gueva no es una infección, es como estar feliz después del sexo anal porque, a pesar de que te clavaron, por lo menos tuviste sexo.

Para mi fortuna los dioses de la testosterona se apiadaron temporalmente de mí y me tocó un médico hombre, un hombre que sabe lo que se siente y sabe con qué amor uno las quiere. Para esas cosas es mejor un hombre, es que todavía recuerdo mi primera experiencia cercana del tercer tipo: a mis 16 años en el primer examen médico para ingresar al ejército me tocó una doctora negra; a propósito, esas historias que cuentan que si en esos exámenes alguien tiene una erección le pegan con un caucho de oficina son eso, historias, uno con ese susto de que se lo van a llevar al ejército a prestar servicio militar en lo último que puede pensar es en eso. Por el contrario, uno sólo quiere decir: ella normalmente no es así, es el frío, son los nervios, de veras!

La doctora negra nos hizo desnudar a todos e iba pasando uno por uno revisando los ojos, dientes, dedos, columna, pies, etc. El momento más temido era cuando lo revisaba a uno ALLÍ y verificaba que las tuviera completas y en orden. No sé porqué, pero en mi caso las jaló y apretó con una delicadeza propia de su sexo: los hombres conocemos bien esa sensación de sudor frío y dolor de estómago que precede al dolor causado por un golpe o apretón.

Al consultar después con mis compañeros, todos coincidimos en lo mismo, que dolor tan hp en el momento de ese tirón. Todavía no sé por qué pasó eso, pues tuve 3 exámenes más en mi servicio militar y nunca sentí lo mismo. ¿Se estaría vengando atávicamente de un despecho? ¿Su papá no la abrazada de pequeña y odiaba a los hombres? Ni idea.

La cuestión es que así como nosotros los hombres nunca entenderemos un cólico menstrual y nos parecerá una estrategia baja de manipulación, las mujeres nunca entenderán un dolor allí, es algo tan primitivo que debe estar asociado al cerebro reptil, no se puede razonar sobre eso, simplemente duele.

Después de este periplo para ilustrar el porqué prefiero doctores hombres para esos avatares, continúo contando lo feliz que estaba porque probablemente no era una infección lo que tenía.

El doctor me revisó, tomó nota de mi andar cojeante y afortunadamente se preocupó tanto como para enviarme directamente a un ultrasonido.

Yo estaba feliz dentro de lo posible, por fin iban a saber qué tenía, pero no era ninguna masa o protuberancia que pudiera indicar el temido cáncer de testículo.

En eso estaba cuando me llamaron para el ultrasonido y cuando ingresé estaba una señora como en sus 40 años muy delicadamente peinada y maquillada escribiendo en un computador. Tenía un aire tan de mamá o abuela que instintivamente la tomé por una enfermera, y cuando me dijo que me quitara los pantalones pensé que me estaba preparando para el ultrasonido. Pero cuando me fijé en el carnet que tenía en la solapa de la bata, me di cuenta que era la Médico Radióloga.

Holy Mother of God.

Otra doctora.

Puse la mejor cara que pude, me quité la ropa y la doblé cuidadosamente y puse el libro que llevaba al lado de los pantalones. Siempre cargo uno o dos libros conmigo y más cuando voy a hacer alguna vuelta, uno nunca sabe cuándo va a tener que esperar. Muchas personas piensan que es una buena costumbre, y que tan bueno ser como yo que leo rápido. Lo que no saben es que la lectura es un vicio terrible, siempre se tiene que estar leyendo algo, la mente es el peor enemigo, si la dejo sola y quietica 5 minutos se enloquece, por lo menos mientras leo no pienso.

Por más que intento no recuerdo qué libro llevaba ese día, si no estoy mal era algo sobre la Guerra del Peloponeso. Es una lástima porque el título del libro juega un papel importante en la historia, pero qué se le va a hacer, mi memoria es así. El caso es que me acosté sin ropa de la cintura para abajo en una camilla, por cierto preferiría estar completamente desnudo, me parece más humillante quedarse en camisa; pero bueno, quedé acostado allí mientras la doctora se ponía sus gafas de lectura (plop), se me acercaba con una especie de frasquito y a continuación me dice:

—¿Porqué viene?

Dios mío, pensé, otra vez ese interrogatorio? Porqué el médico no me libró de eso explicándole a ella a qué vine hoy? Cómo pude y otra vez tartamudeando le conté lo mejor que pude.

—Por favor abra bien las piernas, tome su pene con la mano derecha y llévelo lo más lejos que pueda.

Nunca entendí porqué, si todos los demás médicos me habían “manipulado” allí de todas las formas posibles y grados de delicadeza, ésta en particular me pedía eso, pero bueh. Hice lo que me pidió mientras sentía como me esparcía la fría gel de ultrasonido de la misma forma como si le estuviera echando bronceador a un cocodrilo.

Luego tomó el aparato del ultrasonido y empezó a pasarlo por el TI, el TD y zonas aledañas. Afortunadamente eso no dolía, porque demoró como unos 10 minutos, miraba, remiraba, me pedía toser, hacer fuerza, relajarme y ella miraba y miraba. Estuve tentado a decirle que si, que para mi también eran lo más hermoso que uno podía ver en la vida.

Después de una eternidad, paró súbitamente y me dijo que habíamos terminado el examen. Se dirigió a la puerta como indicándome la salida al tiempo que me pasaba la toalla de papel más pequeña que se pueda imaginar. Inmediatamente recordé la cafetería vieja de la universidad donde el dueño pasaba sus ratos libres destapando la caja de las servilletas; las tomaba una a una, las abría y cortaba en 4 pedazos para luego doblar por la mitad cada pedazo en un triángulo. Era tan tacaño que en el almuerzo le daba a cada persona uno de esos triángulos y si uno tenía la osadía de pedir más servilletas, con calculada cortesía le daba otro triángulo con los ojos tan llameantes de furia que uno nunca jamás volvía a pedir una más.

Así me sentía mientras la doctora simultáneamente se dirigía a la puerta, me pasaba la minúscula toalla de papel y me decía que el examen había terminado. Sólo me quedaba recoger mi dignidad en pedacitos y salir de allí lo más rápido posible, pero primero debía limpiarme toda la enmelocotonada que tenía en la entrepierna, porque ah generosa si fue con la famosa gel, vestirme como pudiera y salir de allí.

 

Muchos fragmentos de mi vida se han olvidado, algunos para bien, otros para mal, pero nunca olvidaré que a la primera pasada esa toalla se empapó de gel y quedé como la persona que está en el baño y descubre que el papel se acabó. Por la forma en que me dió la espalda quedaba claro que la doctora no quería saber nada de mí y yo no quería pedirle otra toalla, así que la usé y reusé todo lo que pude y, aunque quedé peor que al inicio, me consolé pensando que uno debe elegir las batallas que puede ganar y que no me iba a morir por ir hasta mi casa ligeramente atollado.

El problema es que mi ropa estaba como les conté cuidadosamente doblada en la silla al lado de la entrada, junto al libro y junto a la doctora que me daba la espalda. No tenía otra opción que pararme de la camilla e ir por ella: en camisa de la cintura para arriba y desnudo de la cintura para abajo. ¿Porqué es tan humillante esa situación? porque es igual que estar en bata de hospital, es bata que no abriga ni cubre lo importante y que como estratégicamente cubre lo que no importa y no cubre lo que si, hace que uno se vea incluso más desnudo y desamparado que si no tuviera nada.

Como trataba de acercarme furtivamente, no me di cuenta sino hasta el último momento que, la doctora que me estaba dando la espalda tenía la cabeza abajo y estaba concentradísima leyendo el título del libro y, preciso en el momento en que yo tomaba mi ropa, ella cogía el libro, se volteaba y me decía:

—Está muy interesante el libro, de qué trata?

WTF!

Yo he tenido muchas escenas surrealistas en mi vida, pero es difícil superar el estar desnudo tipo bata de hospital, con todo almidonado “por allá”, con la ropa en la mano izquierda y a medio metro de una doctora que tiene mi libro en su mano y lo ojea mientras me pide su opinión sobre la guerra del Peloponeso. Yo sólo podía pensar cosas como:

¿Qué reglas de urbanidad sigue uno en ese caso? Todas pasaron por mi cabeza en ese momento: ¿será más grosero vestirme como si no la hubiera escuchado, o hablar de historia con todo al aire? ¿Podré ponerme la ropa interior con naturalidad al frente de ella mientras diserto sobre Tucídides? ¿Qué pasa si le interesa lo que digo y se sienta para escucharme mejor? ¿Me le siento al lado, o mejor le doy la espalda?

Todavía no sé cuál era la reacción adecuada para la ocasión, si alguien la sabe por favor ilústreme, a mí la urbanidad de Carreño no me preparó para esta situación.

Mi memoria, afortunadamente, se vuelve borrosa por la vergüenza, sólo sé que salí de allí a esperar el resultado del examen, con el libro en la mano, vestido completamente (gracias a Dios), caminando como si tuviera un cojinete engrasado en la entrepierna (técnicamente lo tenía) y con la toallita de papel empapada de gel en la otra mano.

 

(Continuará)

 

P.D. NO TUVE, NI TENGO, NINGUNA INFECCIÓN, CAPICCI?

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Apr 20

Comenzó hace varios meses, un jueves de madrugada. Me desperté súbitamente, pero como tengo insomnio intermitente, no me sorprende despertar cuando es oscuro todavía, mirar el reloj y darme cuenta de que no voy a poder dormir más así todavía tenga mucho sueño.

Pero esa madrugada fue diferente. Me despertó un dolor en el bajo vientre, un dolor tan punzante en los testículos, algo que sólo podrían comprender quienes lo han sentido alguna vez, algo completamente diferente a los dolores que tenemos los hombres por ese concepto.

No era el dolor típico causado por un golpe bajo, ese dolor que todos los hombres conocemos, ese de cuando uno recibe una patada jugando fútbol (o las más amables versiones cuca-patada o galleta-pata), ese dolor que quita el aire por unos segundos mientras la visión se nubla y uno sabe que va a doler, no todavía, pero vaya si va a doler. Tampoco era el dolor del novio o “calambre llanero” que llaman, ese dolor causado por horas y horas de bluyineo en un sofá sin posibilidad alguna de “realización”; ese dolor que se siente como una mano no muy cariñosa que estruja las pelotas sin piedad. Probablemente sea algo vudú, y esa mano sea la del papá de la niña que cobra su venganza por anticipado y por derecha.

Pero no, no era ninguno de esos dolores, era algo mucho más fuerte, era un dolor (no lo quiero describir así, pero siempre que recuerdo me llega esa imagen a la cabeza), un dolor COMO UN ALFILER HORADÁNDOLA DE LADO A LADO.

Ahora que todos los lectores hombres inconscientemente apretaron todo y se mandaron la mano a ver si todavía las tienen en su lugar, ahora si les puedo describir cómo se sintió. Primero respiren profundamente y tranquilos que no les está pasando a ustedes: todo el bajo vientre izquierdo estaba contraído por el dolor, la ingle tenía un dolor sordo, el cual es mi tipo favorito de dolor porque no es algo directo sino como difuminado a un área. Hasta ahí no pasaría de ser posiblemente el resultado de una mala comida, pero había un detalle que lo hacía único: el testículo izquierdo, TI para los amigos, el pobre TI dolía terriblemente, dolía como si lo atravesaran un par de alfileres en una metáfora absurda de una cruz.

Cualquiera pensaría que uno gritaría desesperado llamando una ambulancia, y cualquier hombre en sus cabales lo haría, pero cada movimiento enviaba olas de dolor y preferí acunarlas en mis manos mientras las arrullaba como a un niño pequeño que no para de llorar e imploraba al cielo que dejara de doler.

Y dejó de doler lo suficiente para que conciliara el sueño.

Unas horas después me desperté, desayuné, y me fui a trabajar, me reí del dolor como se ríe uno en el día de una pesadilla nocturna, imaginé que seguramente dormido me habría golpeado. Pero, al medio día mientras descansaba un poco, volví a sentir la misma punzada, no tan fuerte, pero lo suficiente como para alarmarme y darme cuenta que no había sido algo aislado sino que esto ya tenía un patrón. Llamé el servicio de urgencias de mi EPS para pedir una cita prioritaria; es evidente que su misión es NO dar esa cita sino demorarlo a uno por lo menos un mes, pero cuando el hombre que tomó mi llamada me preguntó los síntomas que tenía, me dijo: “le sirve una cita para los 2 p.m.?” (eran como las 12:30). Gracias a Dios por la solidaridad masculina, sólo le faltó decirme, “lo acompaño en su dolor, fuerza compañero”.

Cuando llegué al médico caminaba con mucha molestia, y mientras pagaba la cita me di cuenta de que quien me iba a atender no era un médico, sino UNA MÉDICO.

No tuve tiempo ni de asimilar este hecho porque al minuto siguiente me llamaron a la cita, y al entrar me di cuenta de que para mi desgracia no era una gorda bigotuda como las sargentos del dispensario en mi servicio militar, al contrario, era una doctora preciosa, ojos negros profundos, pelo negro largo, lentes de marco fino, rostro bonito. Cuando me habló me encantó su suave acento valluno y su voz tan delicada mientras me pedía mis datos de rigor. No, tranquilos que esto no se va a volver porno, no va a llegar una enfermera bi a darme un baño de esponja, tampoco me levanté a la doctora. Pero su voz fue lo suficientemente amable como para cogerme fuera de base cuando me mira a los ojos y me dice:

 

– “cuénteme, ¿porqué vino a consulta?”

 

Mi parte de la conversación la voy a eliminar por simple vergüenza. Tartamudeaba y me sentía como un niño al que su profesora le hace un examen oral del que no sabe absolutamente nada. Me hizo sentar en una camilla y mientras me hacía revisión de presión, ojos, boca y demás iba acribillando con preguntas del cariz de:

 

– “desde cuando le duele?”, “de 1 a 10 cuánto es el dolor?”, “dónde le duele?”, “le había dolido antes?”, “cómo es el dolor?” y luego me suelta el cañonazo de: “párese en la escalerilla y bájese los pantalones y la ropa interior”.

 

Holy Mother of God.

 

Como pude me quité el cinturón y bajé los pantalones. Luego levanté la cara preguntando con los ojos: “Todo? Segura?”. Su expresión al apretar la boca y afilar la mirada mientras se ponía un guante de latex me dió a entender que si, que era todo, que rápido que quería acabar con esto. Hay pocas cosas peores que un médico (o UNA MÉDICO) lo mire a uno con expresión de aburrimiento.

 

Y me bajé todo.

 

Yo creo que no hay posición más humillante para un hombre que estar parado en una escalerilla al lado de una camilla, con los pantalones y boxer en las pantorrillas, la camisa puesta y una doctora con cara de molestia haciendo un examen “allí”. No hay manera de mantener la dignidad en esa facha y en esa pose. Lo mejor es mirar hacia arriba, hacer de cuenta que no es con uno y rogar para que pase rápido. Ahorro los detalles del examen. Sólo puedo comentarles que en algunos momentos el dolor era tan fuerte que hubiera preferido no haber ido, pero a sus preguntas de “le duele”, hacía acopio de toda mi fuerza de voluntad para responderle con mi mejor cara que si, que la “molestia” aumentaba un poco cuando ella la apretaba como cuando una abuela apreta un aguacate en un supermercado para medir su grado de madurez. Y si, cuando me pinchaba con su dedo en la ingle y me hacía toser, me aumentaba la “incomodidad”. Todo esto mientras imploraba que acabara ya o si no no podría soportar más e iba a terminar en el suelo con el pulgar en la boca, posición fetal e implorando piedad.

 

En esos pensamientos estaba cuando me di cuenta que terminó, principalmente porque después de voltearse con desprecio y quitarse el guante y arrojarlo a la basura como si hubiera tocado algo asqueroso, me dijo, tiene una infección en el TI, puede vestirse.

 

¿Infección Doctora? Le dije. WTF! Pensé.

 

Si, infección, me respondió.

 

Si antes me miraba con dureza, ahora me miraba con el odio reprimido de: “claro, otro perro más que lo pringaron y viene a hacer cara de dolor aquí” Doctora, le dije, Doctora, pero como es posible que yo tenga una infección AHÍ en el TI?

 

Al momento de hacer la pregunta me sentí más estúpido (si fuera posible), porque ella ya estaba llenando la receta de antibióticos y yo me sentía como el niño que acaba de preguntarle a su mamá como nacen los bebés y acaba de darse cuenta de que va a recibir más información de la que quiso escuchar nunca jamás. Afortunadamente no me respondió más allá de un murmullo que yo fingí entender y al final si alzó la voz claramente para indicarme que me tomara esas pastillas religiosamente cada 8 horas y que por favor me fuera mientras ella llamaba a control de plagas y les pedía que fumigaran, no, mejor que demolieran su consultorio que había sido profanado por mí.

 

La última parte la inventé.

 

¿Qué podía hacer? Terminar de vestirme y de recoger mi dignidad del piso con una espátula, salir, comprar la droga, e irme a casa a esperar a que se me quitara la infección.

 

(Continuará… y sólo para salvar mi honor, no era una infección)

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Apr 14
All good things must be paid for, either before or after

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Apr 11

Comentaba hoy que la razón para que yo lea tanto e intente buscar la respuesta en tantas partes, es porque estoy seguro de que muchos seres humanos más sabios que yo se han enfrentado a los mismos problemas y sería un necio si no decantara la experiencia de muchos en mi propio beneficio.

Tucídides era un general ateniense en plena guerra del Peloponeso quien fue exiliado por no defender a una ciudad llamada Amfipolis. Er tal vez una de las peores desgracias que le podian ocurrir a un ciudadano ateniense, ser exiliado de su pólis , pero el aprovechó y fundó el campo de la Historia con su libro sobre la Guerra del Peloponeso.

The secret of Happiness is freedom, and the secret of freedom is courage

Buda nos enseño que la raíz del sufrimiento es el deseo, y que eliminando el deseo, se puede eliminar el sufrimiento. Dejó al mundo y sus vanidades, esposa e hijo, un reino, y se fue como monje mendicante hasta que por fin encontró su nirvana.

The secret of health for both mind and body is not to mourn for the past, nor to worry about the future, but to live the present moment wisely and earnestly

De Alejandro seguramente ya he hablado en muchas ocasiones, pero nadie puede negar que:

It is a lovely thing to live with great courage and die leaving an everlasting fame

No necesariamente todos moriremos dejando una fama imperecedera, es más, él fue de los poquísimos que lo logró, pero no importa en el fondo, porque:

conquer your fear and I promise you you will conquer death

Y para dejar la nota melodramática a un lado y que no crean que se perdieron y llegaron a un blog de self-motivation y autoayuda, veamos lo que dijo Flaubert:

To be stupid, selfish, and have good health are three requirements for happiness, though if stupidity is lacking, all is lost.

Y aunque esta lista no es ni mucho menos exhaustiva, indica lo que me guía en estos tiempos turbulentos… en conclusión, sólo me falta mejorar un punto de mi salud y ser un poquito más egoísta para ser feliz, porque de resto, de resto lo tengo todo.

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Mar 26

Aunque estoy tremendamente ocupado y estresado, tengo que escribir lo que estoy pensando o si no voy a estallar.

Me molesta mucho ser algunas veces tan terco (algunas?), tan cuadriculado, tan perfeccionista (en el peor sentido de la palabra) que no me permito cosas que para alguien normal no vale la pena perderle más de 2 segundos a eso.

Todas tienen que ver con la escritura.

No soporto escribir con cualquier tipo de elemento de escritura, preferiblemente una pluma punta fina, puedo dar vueltas hasta no encontrar alguna de mis plumas, así tenga lapiceros cerca, TENGO que usar mi pluma, si no no me fluye igual, no escribo igual.

Puedo quedarme tres horas (lo acabo de hacer) buscando el mejor tipo de letra para un documento, haciendo pruebas, devanándome los sesos sobre cómo instalar Adobe Garamond Premier Pro en Latex, ah, porque tiene que ser en Latex o si no no queda lo suficientemente bonito.

Luego darme cuenta que instalar una fuente OpenType en Latex lo hará la señora madre que quien ustedes más quieran, eso no lo hace ni un brujo. Luego usar XeTeX donde si se pueden usar todas las fuentes que ustedes quieran, pero no tiene microtypography, cosa que hasta hace un par de semanas no sabía que existía pero que ahora me parece que un documento sin ella no vale la pena.

Entonces quedo como siempre, entre la rubia y la morena: uso pdfLatex con las fuentes normales, por ejemplo urw-garamond (que me gusta pero tiene un par de detalles con los números que no me convencen); o me doy la pela y uso XeLaTex con Adobe Garamond Premier Pro que es absolutamente preciosa, pero con XeLaTex no puedo usar lo que les acabo de contar del microtypography.

Como para esas cosas me conozco bien, sé que ninguna de las dos decisiones me satisface completamente y por lo tanto me dará vueltas en el subconsciente por unos dias.

Aunque para ser sinceros, llevo pensando en eso desde varios meses porque este mismo dilema lo tengo para la presentación de mi tesis. Pero esta discusión interna de hoy sobre la tipografía, tiene que ver con la tipografía… de un parcial.

¿A quién le interesa la presentación de un parcial?

Por cosas como esta es que a veces me gustaría tomar unas vacaciones, que otra persona sea yo unos días y yo ser alguien que no se preocupa por estupideces, como intentar que un parcial se vea bonito.

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Mar 23

Mínima alma mía, tierna y flotante,
huésped y compañera de mi cuerpo,
descenderás a esos parajes pálidos,
rígidos y desnudos,
donde habrás de renunciar
a los juegos de antaño.

Todavía un instante miremos juntos
las riberas familiares,
los objetos que sin duda
no volveremos a ver…

Tratemos de entrar en la muerte
con los ojos abiertos…

– Adriano Augusto

Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar.

Este libro es uno más de la pila cerca a mi cama, y siempre que tengo insomnio termino leyéndolo y releyéndolo. Como antes lo hacía con Rojo y Negro, o con El nombre de la Rosa o con muchos otros más.

Siempre leo el final, cuando Adriano muere de enfermo y de viejo. Adriano el emperador si escribió ese poema, pero Marguerite Yourcenar nos hace un favor enorme al dorarnos la píldora y no mencionarnos el hecho de que, aunque uno de los mejores emperadores de Roma, murió odiado por todos.

Pero yo creo que a él no le importaba tanto eso, el estaba más allá del mundo y sus vanidades. El tenía la mente fija en ese momento cuando entraría a la muerte, con los ojos abiertos.

Por alguna razón siempre que tengo insomnio ese libro llega a mis manos, y siempre quedo pensando en lo mismo: cómo me encontrará la muerte? tendré tiempo de mirarla a la cara antes de desaparecer?

Animula, vagula, blandula
Hospes comesque corporis!
Quae nunc abibis in loca,
Pallidula, frigida nudula
Nec ut soles dabis ioca?

written by Saudade

Mar 11


Además:

  • Always pretending
  • Dualidad ante todo… (Géminis?)
  • La amenaza es más fuerte que la realización de la amenaza
  • Hago listas para todo
  • Siempre hago análisis DOFA, así sea sobre si comer o no papas fritas al almuerzo
  • Normalmente sufro de paralysis by analysis
  • Tengo el peor rasgo del perfeccionista: no empezar las cosas por temor a hacerlas mal

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Mar 10
  • Mis peores enemigos son mi ego y mi imaginación
  • The suffering itself is not so bad, it’s the resentment against suffering that is the real pain.
  • Las cosas son tan simples, no son fáciles, pero si muy simples
  • Debería haber leído “Rojo y Negro” desde los 5 años
  • El hecho de releer mil veces los libros que me gustan, y siempre esperar que el final cambie, que Julian Sorel no se muera y que Mixtli se enamore de Luna-Que-Espera y que Antinoo no se suicide por Adriano y que Atenas no invada Silicia, y que deje de sufrir por Mildred, y que Alejandro por el amor de Dios no se deje morir de megalomanía, y que Adso no se de cuenta de la estrategia del pergamino persa, y que Eugenie Grandet no espere por siempre a Charles, y que este no sea tan estúpido, ad infinitum… ese hecho de releer los libros como si fuera la primera vez y esperar a que cambie, a que esta vez el final sea diferente y menos lleno de sufrimiento así me sepa los diálogos de memoria… ese hecho es tal vez de lo más revelador sobre mí que pueda haber
  • Más que nunca quiero ser budista

written by Saudade

Feb 28
I stand mesmerized,
wondering how you sing
your notes hold the world spellbound -
the light of your music
lights up my universe.

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Feb 03

During the last few reps of a true 20RM squat, just do what Jesus tells you. Trust me, if you do an honest 20 rep program, at some point Jesus will talk to you. On the last day of the program, he asked if he could work in

Mark Rippetoe, autor de “Starting Strenght”

No creo que haya alguien que describa mejor cómo se siente.

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Jan 25

Quienes debemos manejar un carro diariamente por las calles de Cali sabemos que el tráfico es una completa mierda. Cuando yo llegué a Cali, unos 15 años atrás, todo el mundo hablaba maravillas del civismo y la cordialidad de las gentes, incluso se veía como ejemplo de cultura el que la gente hiciera fila para tomar un bus. Desafortunadamente cuando yo llegué ya estaba en su esplendor la cultura traqueto-lavaperra, entonces para mi ese cuento de la Cali bonita y cívica no pasa de ser una leyenda urbana.

De igual manera para nosotros recién llegados era muy curioso ver que los buses tenían nombres de colorcitos: “Blanco y Negro”, “Azul Plateada”, “Amarillo Crema” y “Papagayo” entre otros. Lo que no sabíamos era que los buses y taxis en Cali son los enviados del averno, los envía Beelzebú desde la séptima paila para delicias de todos los caleños.

No voy a hablar del deterioro evidente de Cali como ciudad en los últimos 4 alcaldes, enfoquémonos específicamente en el tránsito.

Las calles son un asco. En innumerables ocasiones he estallado llantas, doblado rines y afortunadamente nunca me he accidentado por culpa de un hueco pero si lo he visto y oído en otros. Los carros de desajustan y suenan como catre de pobre, no hay amortiguadores ni suspensión que aguante 6 meses en Cali.

Hace infinidad de años, se inventaron el MIO, que es como el Transmilenio en Bogotá con la diferencia de que llevan retrasando su inauguración no se cuántos años, y han tenido que abrir calles, pavimentar, volver a abrir porque se les olvido otra cosa, han hecho puentes con el peralte pal lado que no es (no me lo estoy inventando) y todos felices.

Pero eso es lo de menos, eso tiene arreglo.

Lo que no tiene arreglo es la gente.

Siempre que pienso en Colombia y específicamente en Cali recuerdo un chiste malo que escuché alguna vez, perdonen lo malo pero es esencial para entender el resto de la historia:

“Un ángel le decía a Dios, un poco preocupado por el tratamiento que le daba a Colombia: ‘Señor, pero porqué tantas consideraciones con Colombia’; y procedía a enumerarle todas las cosas esas por las cuales los colombianos sacamos pecho como si nos las mereciéramos, como el café, el petróleo, los pisos térmicos, los dos océanos, y demás estupideces… a lo que el altísimo respondía: ‘Es que espere y verá la clase de hijodeputas que voy a poner a vivir allí’”

Y es que ustedes vieran la clase de hijueputas que le toca ver a uno diariamente manejando.

Empecemos con el transporte público: buses, busetas, colectivos, taxis. Parece que para darles pase la brutalidad es requisito indispensable.

Miren esta belleza, el semáforo en rojo, y el bus donde está?

Ahora miren este video, donde se ve un bus de servicio público que toma una ruta que no debe, se vara (el 90% de los trancones son causados por un vehículo público varado), queda atravesado en plena vía y obliga a que todos tengan que pasarle por el lado, incluyendo al pobre bus de transporte escolar.


 

 

Pero como los conductores particulares no se quedan atrás, miren esta señora, que toma el carril reservado al MIO, pero lo toma EN CONTRAVÍA, sin importarle nada, y cuando llega al semáforo se lo pasa en ROJO y gira a la izquierda, pasando a centímetros de un carro que viene subiendo.


 

 

Pero no le echemos la culpa solamente a la señora, miren un cruce normal en Cali:

 

A mí me dan ganas de ponerle una veladora a San Adolf Hitler, patrón de los que tenemos que vivir con esta sarta de imbéciles. Ven a mi rápido, limpieza racial.

Ah pero Colombia es Pasión, no?

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Jan 22

Me gustaría decir: “Juro por mi alma que no sé ni cuando ni cómo conocí a Lady Ligeia”, pero a diferencia de Poe, no puedo.

Es tan extraño a veces despertarse sin ese hueco en el pecho producido por una bala de cañón que lo atravesó desde que tengo uso de razón.

El síntoma más palpable de que “ya no me cocino en dos pitadas” es que tengo que levantarme a orinar impajaritablemente entre 4 y 5 am.

Muy chistoso sentirse mirado como canarito al que observa un gato. Sobre todo si uno sabe que puede alzar el vuelo cuando quiera.

“All the good things in life must be paid for. After or before, but paid”

Me encanta la marca horizontal que queda en la espalda después de unas series de heavy squats.

Si de algo estoy seguro, es de que en mi lecho de muerte me esforzaré en sentir su sabor en mis labios.

written by Saudade

Jan 12

Together
Have we gazed and gazed again
Upon the Autumn moon;
To do it alone
Will be sad indeed.

written by Saudade