En enero de este año, fui a unas vacaciones familiares a la costa atlántica. Fue un viaje muy chévere, y en uno de esos días decidimos ir a un paseo a las Islas del Rosario.

Cuando fuimos a averiguar la verdad no me pareció muy interesante que digamos, tocaba madrugar mucho, y parece que el viaje eran como 2 horas, estar un tiempo en el acuario, luego otra hora, playa y luego volver a Cartagena, otras 2-3 horas de viaje en barco.

Fue bonito, no lo niego, pero fue todo un día, del cual en total gastamos como 5 horas en el barco y dos o tres haciendo cosas realmente interesantes.

Recuerdo que me sorprendió ver el siguiente aviso en la entrada de la cabina del capitán:

Aviso

Ahí me dije… aquí tiene que haber gato encerrado! Entonces despacito abrí la puerta sin que nadie se diera cuenta, y esto fue lo que vi:

Capitán

Si, efectivamente estaba manejando con los pies!