Esa es una de mis facetas extrañas. Soy muy tímido, pero me gusta hacer cosas como esta, yo sé que soy masoquista: me gusta el dolor; así que ahí vamos.

Y no, no es más fácil entre más veces uno lo haga, los síntomas son los mismos.

  • El feto del terror que nace en la boca del estómago y se aferra con las uñas de las manos y de los pies a la pared del vientre, y empieza a rasgar y a patear y a rasgar. El dolor es muy fuerte, y uno sabe que va a durar por horas y horas…
  • Cuando ya estoy caminando y va a empezar, el corazón se acelera, y aparte de ir muy rápido, golpea durísimo, si siente el retumbar de la sangre en las arterias del cuello y de la cabeza; literalmente pienso que el corazón se me va a salir o a parar.
  • Cuando empiezo, mi motivación es hacerlo bien. El mundo se detiene, no me importa nada, pero de todas formas sigo muy nervioso.
  • Cuando acaba, me critico duramente, y me repito siempre que la próxima vez me la voy a gozar, a sodar… sin nervios.
  • El terror se disuelve lentamente, pero el dolor sigue por una o dos horas más

La canción se llama “No me conoces” de Marc Anthony, es como un bolero de despecho, donde el tipo le reclama a la vieja que como carajos es capaz de voltearle la cara y hacer como si no lo conociera si: “hace tres noches que dormiste entre mis brazos“.

Es bonita, y muy difícil, por lo menos para mí.

En más o menos una hora estaré cantándola en un Auditorio, vamos a ver cómo me vá, mi objetivo es por lo menos no hacer el ridículo y clasificar a la final, con eso me doy por bien servido.

Me está haciendo trucu-trucu.