Me gusta como me miran los animales. Primero, uno de mis gatos:

Gatillo

Y hace un tiempo, en una caminata hacia El Topacio en Pance, un perro me miró y me vió tan desamparado, que caminó conmigo todo el regreso desde ese sitio hasta el carro. Al final yo creo que pensó que éramos amigos y quería subirse al carro y todo. Por una de esas estupideces de la vida, no lo subí, y siempre me arrepentiré porque ese fue tal vez el amigo más desinteresado y puro que he tenido jamás, así fuera sólo por una hora. Este fue el individuo:

Perrillo