Yo no sirvo para atender a una clase. Bueno no sólo eso. Tampoco para escuchar un discurso, una presentación o estar en una reunión. A los 10 minutos empiezo a luchar contra el sueño y la batalla está perdida.
No se como hace la gente para estar en una clase de dos o tres horas como si nada, para mi es imposible, es tremendamente aburrido!

No es que no me interese la cosa, sino que es leeeeeento escuchar hablar a alguien. Intento tomar notas, distraerme poner mucho cuidado, pero siempre he pensado que para mi lo mejor sería aprovehar las dos o tres horas de una clase aprendiendo el tema por mi cuenta y mas bien si me queda alguna duda preguntarle al profesor.
Es una somnolencia imposible de controlar, empiezo a cabecear, a poner los ojos en blanco y no vale estirarme, pellizarme las piernas. Es tan fea esa lucha que me da hasta mal genio.
Me pasa algo muy cómico cuando empiezo a tomar notas: Voy a escribir una frase como “las dos estrategias para introducir nuevos individuos al pool son por mutación y por cruce” y cuando voy por la mitad se me voltean los ojos y empiezo a forcejear por terminar la frase pero en algún momento el cerebro se me desconecta y de pronto tengo un micro-sueño y termino escribiendo algo que no tiene nada que ver con la frase original y en una letra horrible obviamente. Ya me ha pasado muchas veces, por eso se que de nada sirve tratar de tomar notas.

Como mi clase de los miércoles es especialmente aburridora, aparte de completamente inutil y absurda, entonces decidí llevar un libro y afortunadamente me lo pude leer completo, y además participé en clase y todo. El libro se llamaba “Kamp und Untergang der Kriegsmarine”, es decir: ” Lucha y muerte de la marina de guerra alemana”, es como una descripción de los episodios navales de la segunda guerra mundial más interesantes, la caza del Graff Spee, el hundimiento del Bismarck, las peripecias del Scharnhost y el Gneisenau y la guerra submarina. Ojalá me lo hubiera podido leer en su idioma original, pero de alemán no se nada, a duras penas me sé unas palabras gracias a la que estudió en el colegio Alemán pero ni modo.

Leyendo:

  • The Altmark Affair, Willi Frischauer
  • Las armas secretas alemanas, David John Cawdell Irving