Como siempre, hablando de donde vivo.
Vivo en Cali, una ciudad que fue hermosa pero que ya no lo es tanto. Pero eso es tema de otros posts.

Yo vivo hacia los Farallones de Cali, como a cinco minutos de la Plaza de Toros, pero ya es suficientemente lejos como para ser casi rural. Sólo cuando empecé a vivir allí me di cuenta de cosas como que: las fases de la luna si cambian la iluminación nocturna; es suficiente subir unos 100 metros y ya el clima es delicioso.

En muchos atardeceres, pensaba que me lo estaba imaginando, el color del crepúsculo era muy bonito; pero si mi hermano no me dice lo mismo no me atrevería a decir que era algo especial. Para mí era un color tal vez extraño, pero no lo suficiente como para que alguien se diera cuenta.

Después de las seis, cuando el sol muere y la refracción atmosférica comienza a jugar con las nubes, se ve este color como un manto sobre el cielo:

Cali contaminada

Me gustaría pensar que es algo así como “los dedos de Dios” que se ven en la Toscana y que inspiraron a los artistas del Renacimiento, pero no, simplemente es la luz del sol sobre la capa de contaminación de Cali.

¿De todas maneras el color es muy bonito no?