Desde hace mucho tiempo quería aprender fotografía. Desafortunadamente antes me parecía un hobby muy caro, una buena cámara reflex cuesta un ojo de la cara y el gastico en rollos y revelada muy grande para mi bolsillo de estudiante.
Más o menos desde hace 10 años vengo siguiéndole la pista a la fotografía digital, desde las primeras que tomaban unas fotos horribles que a una webcam moderna le daría pena mostrar, hasta las últimas relfex digitales que ya casi están a un precio asequible.
Hace un poco más de dos años por fin pude comprarme una cámara digital. Llevaba mucho tiempo en cotizaciones, luchando contra el fenómeno colombiano: las cámaras que vendían aquí a un precio razonable eran asquerosas, y las buenas costaban como si las hubieran traído en burra. Daba (todavía da) pesar ver páginas como Newegg o Amazon con esos artículos electrónicos re-baratos y con todas las facilidades de pago y aquí al doble del precio tranquilamente, además uno ganando en miserables devaluados pesos. Es que no es lo mismo que un gringo saque USD 300 para una cámara, que puede que le duelan pero no es tanto, a que uno saque el equivalente en pesos, más o menos $750.000: dos salarios mínimos pendejamente.
La camarita que me compré me hizo muy feliz, era una Canon Powershot A-75, sencillita, pequeña, pero con todos los controles manuales para experimentar y aprender. Tomé unas 13000 fotos en total, obviamente la mayoría malas, pero una que otra buena. A veces veo carpetas llenas de fotos y me acuerdo de cosas que ya creía olvidadas; esa era otra de mis ideas detrás de la compra de la cámara, poder dentro de 30 años ver fotos y acrodarme de personas, lugares o situaciones que de otra forma ya habría olvidado.
Mi hermano un buen día hace como un mes la tomó “prestada” y se fue a Cartago dizque a tomarle fotos a un lote, y en su mejor estilo me contó por la noche: “la dejé en un árbol y al rato cuando fui a ver ya no estaba”, y pues como buen hermano menor malcriado e irresponsable pues suerte con vos algún día cuando trabaje te la pago, de malas como la piraña mueca te mordió la vaca te arropó la damier.
Ojalá que quien la tenga ahora la disfrute, es una buena niña, el estuche lo tengo yo, que pesar porque sin él debe estar pasando frío. Sólo tuvo un golpe pequeño en la tapa de las baterías, le duele por las noches si llueve pero no es nada del otro mundo. Las pilas que tenía puestas ya estaban al final de su vida útil, de aniversario le iba a comprar unas pilas recargables nuevas de 2400 mA y una memoria de 512, para que pudiéramos estar mucho más tiempo juntos. No se si me extrañe, yo la extraño mucho. Si se le trata con cariño toma unas fotos del putas sin nada que envidiarle a sus hermanas más nuevas y con más atributos.
Mientras decido qué cámara compro, tengo una provisional: Panasonic Lumix DMC-FZ1, una superzoom excelente con óptica Leica, lástima que no tenga controles manuales, pero el zoom de 12X saca la cara por ella.
Donde quiera que estés mi Canon A75, así me veo ahora tomando fotos, pero no te engañes, no te he olvidado.

fotografia hermano panasonic lumix canon a75 powershot leica
despecho

