A mi me gusta viajar por carretera.
Ver la cinta del camino serpenteando por las montañas, rectas de varios kilómetros donde no se ve el otro extremo, cambios de clima, cambios de vegetación, los contrastes entre una región y otra.
Viajar por carretera cómodo, con compañía agradable, con buena música y varios choferes hacen que el camino sea parte del paseo.
Desafortunadamente, también es exponerse a un accidente grave. Si en la ciudad uno se estrella, da piedra por el carro. Si es en carretera, no queda nadie que cuente el cuento.
Noticia del Accidente
Otra versión del mismo accidente
Yo viajé por esa misma carretera, dormido porque iba en un bus, sólo unos pocos días antes de ese terrible accidente. Había estado en la misma ciudad que ellos, probablemente incluso nos cruzamos.
Ahora ellos están muertos y yo no.
Antes de daba un terror horrible la muerte, ese tema de que mi existencia y mi conciencia desaparecieran así como si nada me resultaba era insoportable. Ahora ya no tanto, soy incluso capaz de lidiar con la idea de mi muerte si sirve para algo.
Pero morir así, como en un chiste, sin sentido… es algo que me hace entristecer y a la vez me anima a aprovechar mi vida, a elegir mis opciones, porque nunca se sabe cuando me tocará el turno y no quiero morir como una vez leí que murieron unos muchachos accidentados dentro de un carro, gritando: “noooo, todavía noooooo”
written by Saudade