Tengo dos clases de sueños.

Ambos me perturban, cuando los estoy soñando y cuando los recuerdo. Ya sé porque los sueño.

Son deseos tan profundos que necesitan ser expresados. Necesidades insatisfechas.

Freud se relamería de gusto si se los contara. Desafortunadamente son way too personal o si no los contaría. Dejo la constancia aquí, porque esto funciona a veces como un diario, para que algún día, cuando los cumpla, sepa si ya dejé de soñarlos.

Según el budismo, las dos causas de sufrimiento son: no tener lo que se desea y obtener lo que se desea. Deja de desear y dejarás de sufrir…

Pero si dejo de desear, qué me movería a actuar? La vida contemplativa no es para mí.