Todos conocen el viejo y sabio dicho que reza:

Si tiene solución, porqué te preocupas?
Si no tiene solución, porqué te preocupas?

Y resulta que aunque a primera vista sea muy sabio, en la práctica no lo es.

Si tiene solución:

  • ¿Estás seguro de que esa es la solución?
  • ¿Es la única solución?
  • ¿Cómo elegir entre varias probables soluciones?
  • Es seguro que cada solución traerá a su vez problemas asociados. Para cada uno de estos problemas, repita la pregunta. ¿Tiene solución o no?, así, ad infinitum

Si no tiene solución:

  • ¿Estás seguro de que no hay solución?
  • ¿No es demasiado categórico afirmar que NO hay solución?
  • ¿Si cambiara un poco la situación, habría solución?
  • ¿Qué tanto tendría que cambiar la situación para que haya al menos una solución?
  • Ahora ya hay por lo menos dos problemas, el original, y aquel que tiene solución si cambian un poco las circusntancias. Repita el razonamiento ad nauseaum

¿Es claro porqué SI me preocupo?