Todo cambia, todo sigue igual, como dice el Eclesiastés: “Hay un tiempo para todo”.

Aquí ya no puedo/debo escribir de muchas cosas, para eso está el otro blog (aquel que nadie conocerá jamás), yo nunca jamás he promocionado este blog y menos entre la gente que conozco, pero ni modo, toca vivir con eso.

Sigo en la búsqueda del método de la productividad personal, llevo ya varios meses con el GTD (Getting Things Done), por ahora lo que más me sirve para muchas cosas es el método de Seinfield, si uno lleva varios días haciendo una cosa (o dejándola de hacer) se van marcando en un calendario con círculos rojos, así uno mentalmente se obliga a seguirla haciendo (o evitándola) sólo por no “romper la cadena”. Me ha servido montones.

Me falta poco para cumplir mi meta en el gym: levantar mi peso corporal en bench press, sentadilla y 1.2 en deadlift.

A veces pienso que no debo reprochar, pero tampoco debo/puedo olvidar.

Me llegará un pedido grande de Amazon, entre lo que viene hay 9 libros, me tocó obligarme a dejar de comprar libros porque iba a salirme el costo del shipping muy caro.

Aquí como que ya no visita ni comenta nadie, ojalá pueda por esta razón recuperar la libertad de escritura.