Charles Grandet, o sobre la estrategia del pergamino persa Qué vale la pena?
Mar 14

Cuando recuerdo esas tardes interminables dedicadas a retozar, una de las imágenes fuertes que tengo en la mente es la de su gato mirándonos. Nos observaba sin parpadear y sin perderse detalle echado sobre la manta, la misma que se movía acompasadamente.

Su mirada a veces parecía de curiosidad, en otras de envidia, la mayoría, de rabia y despecho. Pero no se movía, era como una esfinge condenada a observar impasible un rito terrible, como ver un accidente que se sabe que quedará en la memoria como un recuerdo desagradable, pero que al mismo tiempo no se puede dejar de ver por grotesco que sea.

Aunque me gustan los gatos y en general son amigables conmigo, ese gato con nombre de futbolista no soportaba mi presencia y rechabaza con sus amigables garras cualquier intento de acercamiento. No pocas veces salí con heridas de allí, causadas por intentar hacer migas con el obtuso anfitrión de la casa.

Y era sólo a mí. El resto de los visitantes comentaba sobre el mal genio del gato, pero era conmigo con quien tenía la pelea, era a mí a quien le dedicaba su mirada llameante de furia. Era a mi a quien no le quitaba los ojos de encima cuando yo no me quitaba de encima de… ustedes comprenderán, cuando la manta se movía acompasadamente.

Un día por fin comprendí que él había sido su amante en una vida pasada y la había engañado, y que la rueda del karma lo condenó a mirar impávido nuestros cuerpos enredados.

Estamos condenados todos a ser los fantasmas de otros? A tener siempre esqueletos en el armario… las víctimas de nuestra vida?

written by Saudade


12 Responses to “Skeletons in the closet”

  1. 1. Llanos Says:

    Juemadre… ahora si la bareta que te metiste estaba muy biche. Yo te he dicho que dejes esas cosas. Pero bueno, al menos te da buena carreta :P

  2. 2. Tarrado Says:

    Es que los gatos son celosos jejejeje

  3. 3. gerente Says:

    Celos de gato, el no sabia de la demostración de amor, este gato pensaba, y este mechudo que le hace a mi mascota, porque la trata así. seguro

  4. 4. Lobo Guará Says:

    Si, todos tenemos esqueletos en el armario. Y algunos tienen armarios más grandes.
    Es nuestra responsabilidad evitar que estos esqueletos salgan a asustar a quienes amamos.

  5. 5. LeoSaavedra Says:

    Ivan…. lo que pasa es que a los gatos no les gusta el doggy style… por eso se ponia celoso.

  6. 6. ernie Says:

    La verdad soy un poco escéptico a esta vaina de vidas pasadas pero la gente comenta mucho al respecto y comienzo a dudar… en lo que si creo es en el karma, creo que se tienen que pagar por justa razón (lamentable para aquellos que lo pagan) y es muy cagada cuando uno es la causa primera del karma de la otra persona (debería darnos hasta pesar) pero…
    c’ est la vie =)
    me gusto el post

  7. 7. carolina Says:

    ese gato mio si es la patada!!!!

  8. 8. zunguita Says:

    los gatos por lo general son muy celosos y aman a su dueño solo porque no quieren perder el amor que el les tiene. todos tenemos esos fantasmas y a veces nos pasan unas cosas en las que nos preguntamos “porqueeeeee” pero asi es la vida…

  9. 9. Abogada Says:

    … por algo es que NO me gustan los gatos!!!
    Saludos!

  10. 10. kxi Says:

    La verdad yo siempre he preferido ver a ser visto. Un esqueleto en el armario no es mi ideal para mover las sábanas. Así que yo o hubiera cerrado el armario o (para no ser tan despiadado) lo hubiera corrido primero del cuarto (claro que eso podría, después de la primera vez, eliminar el factor sorpresa)

  11. 11. Creep Says:

    Dude…me gusto la narrativa, muy cool. De resto, guardo silencio :)

  12. 12. Aru Says:

    jejejejjejje muy creepy retozar con un gato voyeurista hey

    me recordaste esa parte de The Truth About Cats & Dogs donde el gato y el perro ven a sus amos teniendo sexo teléfonico respectivamente, y les ponen una cara de “¿y después me critican por perseguirme la cola?” jejejjeje

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