Jun 30

No entiendo la poesía.

O tal vez no comprendo la poesía como normalmente se entiende, palabrería empalagosa tratando de decir algo que ni el autor sabe que es.

Tal vez por mi triste vocación de ingeniero y mi amor por la eficiencia, exactitud y brevedad, casi la única poesía que me gusta es la japonesa. Porque está claramente definida, y es corta. Y recuerden que lo bueno, si breve, dos veces bueno. (No aplica al sexo).

Pongamos el caso de un haiku. Un haiku, siempre son 3 versos, de 5, 7 y 5 sílabas cada uno. Deben estar enmarcardos en una estación, deben hablar de algo físico y deben expresar un profundo sentimiento. Y lo más sorprendente es que lo logran. Además, debe mostrar contraste, mucho contraste.

La idea es que un haiku debe recoger uno de esos momentos “ajá” que uno quisiera no olvidar nunca en la vida, de esos que casi no se pueden expresar con palabras. Y lo logran, porque son muy pocas palabras…

Yo he escrito 4 haikus en mi vida. La verdad ni siquiera son buenos, pero para mí lo son. Debe ser porque me gusta tanto el budismo zen que estoy tan atraído a esa forma de literatura. Comprender un haiku es como llegar al satori.

Se nota que haría lo que fuera por ser un monje budista, no?

Los dejo con algunos tankas, otra forma interesante de poesía japonesa un poco más larga pero no menos impactante. La mayoría son del monje Saigyô, originalmente un samurai al servicio del emperador que dejó posición social y familia para convertirse en un monje y vivir solo… pero feliz. Menos mal yo no quiero eso… no?

Now I understand!
When to remember me
She vowed,
She said she would forget me,
But kindly!

Your face
I cannot forget since
Our parting;
Traces of you
Remain resting on the moon.

So strong were
Our pledges, yet between us
All has changed;
In this world, in her
Did I put my trust…

As time goes by
You will forget me and
All will end, I think.
Yet what you have pledged to me
I still believe…

Together
Have we gazed and gazed again
Upon the Autumn moon;
To do it alone
Will be sad indeed.

Y ahora, el mejor de todos, el que me hizo escribir este post. Disfrútenlo:

Why be bitter
About someone who was
A stranger
Until a certain moment
On a day that has passed…

Después de leer esas cosas, me da tristeza no haber nacido en un país donde hubiese podido ser monje zen.

written by Saudade \\ tags: , , , ,

Jun 29

En nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!

Cerca a Damasco vivía un pescador muy pobre con su esposa y cuatro hijos; como única posesión tenía su red, la cual cuidaba y remendaba todos los días al volver de su pesca. Al pescar sólo lanzaba la red 3 veces, y con lo que sacara alimentaba a su familia ese día.

Una mañana el pescador se levantó como de costumbre, tomó su red, caminó hasta la orilla del mar y la lanzó. Esperó unos momentos a que llegara al fondo, juntó las cuerdas y tiró, la red estaba muy pesada y sólo después de varios intentos pudo subirla. Con sorpresa vio que la red estaba llena de basura y suspirando dijo: “Alá es grande!”.

Con mucho cuidado limpió la red y la lanzó de nuevo. Su rostro se tensó cuando tiró de las cuerdas de la red, porque sentía que arrastraba algo en el fondo del mar. Pero su esperanza murió muy rápido al descubrir una cabeza de asno en su red. Con mucho asco la arrojó a un lado, y mientras organizaba su red alzó los ojos al cielo y dijo: “Alá, tu sabes que sólo tiró la red 3 veces y debo alimentar a mi familia”.

Tomó la red en sus manos y con un gesto de tensión en su cara la mandó lo más lejos que pudo. La red se abrió y al tocar el agua se hundió lentamente. Cuando se asentó completamente, el pescador tiró e inicialmente su rictus de tensión se transformó en uno de desconsuelo al darse cuenta que la red no ofrecía mucha resistencia. Puso la red en la arena de la playa y asombrado sacó una botella de vidrio oscuro muy gruesa, con un tapón de plomo en el cual estaba estampado el sello de Soleimán (Salomón).

Qué bien! – se dijo -, en el zoco de los mercaderes me darán unos cuantos dinares y con eso compraré pescado para alimentar a mi familia por una semana.

Tomó la botella en las manos y la agitó tratando de adivinar qué tendría por dentro, entonces pensó en quitarle el tapón para sacar el contenido y así transportarla más fácilmente. Saco su cuchillo y rompió el sello del tapón. Luego tomó el tapón y con fuerza tiró hasta que lo pudo sacar con un ruido como de relámpago.

La botella saltó de las manos del pescador y fue a caer a unos pasos, pero no se derramó ningún líquido; por el contrario, un espeso humo azulado salía de ella continuamente y subía hasta el cielo, cubriendo la superficie de la tierra. Cuando terminó de salir se formaron torbellinos que juntaban el humo y le daban forma.

El pescador mientras tanto estaba en el piso muy sorprendido, como estupefacto todavía porque no sabía que hacer, si tapar la botella, si llevársela o si simplemente salir corriendo. Un grito de horror se quedó en su garganta mientras veía como el humo se solidificaba y tomaba forma humana mientras él apretaba la arena entre sus puños.

Cuando el humo se condensó, el pescador vió aterrado que lo que había salido de la botella era un ifrit (genio) cuyos pies flotaban cerca del suelo y su cabeza iba hasta el cielo. Era terrible, sus piernas eran como mástiles de barco, su cabeza como una montaña, su boca como una caverna.

El ifrit parecía desconcertado y por momentos miraba alrededor como buscando a alguien, hasta que vió al pescador todavía tirado en el piso y le dijo:

– No hay más Dios que Alá, y Soleimán es su profeta. Te ruego, oh gran Soleimán, que no me mates, he aprendido mi lección, nunca más me rebelaré y obedeceré tus ordenes en el nombre de Alá.

– Oh ifrit audaz! Qué cosas son éstas que dices? Si Soleimán vivió hace casi dos mil a nos y ahora estamos en el final de los tiempos! ¿Cuál es tu historia? ¿Porqué estas encerrado en ese jarrón?

– No hay más Dios que Alá. Eleva a él tus ojos, oh mortal, y reza una oración de gratitud porque hoy es tu día y tengo una buena noticia que anunciarte.

– ¿Qué noticia es esa?

– Tu muerte, vas a morir ahora mismo, y de una forma terrible. Pero te dejaré elegir cómo deseas morir, sólo que debe ser ahora mismo.

– ¡Oh jefe de los ifrits! Sólo por eso mereces que Alá se aleje de ti! ¿Porqué deseas mi muerte? ¿Qué hice para merecerla? Si te saqué del fondo del mar y te liberé de esa botella!

– Siéntate ahora y piensa de qué forma quieres morir pescador, porque entregarás tu alma a Dios hoy mismo.

– Oh ifrit, por Alá que es clemente, recapacita y no te apresures en quitar la vida, mira que yo te hice un bien al sacarte de esa prisión y por ese crimen ahora quieres matarme! Cuál es tu historia?

– Escucha pescador mi historia y la razón por la que haz de morir hoy mismo. Soy un ifrit rebelde, me rebelé contra Alá y él envío a su poderoso servidor, Soleimán, a conminarme a volver a los caminos de Alá. Pero yo no quise hacer caso y por eso Soleimán me encerró en esa botella y puso en el tapón sobre mi cabeza su sello, para que siempre que mirara hacia arriba viera el nombre de Alá y sufriera por estar encerrado en desobediencia. Luego unos ifrits fieles tomaron esta botella en sus hombros y me lanzaron al mar. Desde el primer momento estuve desesperado, un ifrit con mi poder encerrado en esa botella y sin que a nadie le importase mi destino.

Día a día me consumía sin saber que pasaría, de Alá ya no esperaba nada pues su castigo había sido justo, la botella era oscura y por lo tanto ni siquiera podía ver qué pasaba afuera. No sabía dónde estaba ni cuánto tiempo estaría allí sólo y encerrado.

Pasaron cien años de esta negra desesperación, y me dije: “Enriqueceré a quien logre liberarme”. Pero nadie me liberó. Pasaron otros cien años y dije: “Concederé 3 deseos, sin importar cuales sean, a aquel quien me encuentre”; pero nadie me encontró.

Pasaron quinientos años de esa horrible espera y pensé: ”Haré feliz por siempre a quien me saque de aquí”. Más nadie me sacó. Entonces mi pecho se llenó de ira terrible y cólera, por todo el amargo tiempo solo sin que nadie me encontrara, esperando lo que nunca iba a llegar, aguardado algo a cada momento, con mi mente incesantemente pensando sólo en salir de allí, en que alguien llegara, en que la botella se moviera alguna vez, pero nunca paso nada.

Entonces levanté mis ojos al sello con el nombre de Alá encima de mi cabeza, con el corazón oprimido por tanto esperar y juré: “Ahora mataré a quien me libere, pero antes le dejaré elegir de qué forma y modo quiere morir”.

Entonces tu, oh pescador! Fuiste quien me encontró y me liberó, y por eso morirás hoy. Elige ahora de que forma quieres morir.

La historia es, evidentemente, de las Mil y Una Noches. Pero no es la versión oficial, es como la recuerdo yo, es mi versión. El resto lo pueden leer después. Lo que me interesa y me dejó marcado desde hace mucho tiempo, fue hasta allí. Como siempre, interprétenlo como quieran, yo sé porqué lo escribo. Para quienes quedaron con la intriga, a la larga no muere el pescador…

written by Saudade \\ tags: , , , , ,

Jun 22

Es irónico que preciso cuando dejaron de ser privados todos los posts que tienen que ver contigo… pasara lo que pasó.

Es irónico que yo sé que nunca vas a leer esto, pero igual lo escribo.

Es irónico saber que aunque no todo está perdido, para todos los efectos prácticos ya lo está.

Voy a extrañar por siempre tu olor y tu suavidad, tu ternura y tus pucheros, tu alegría cuando me hacías feliz, el brillo de tus ojos cuando yo te hacía feliz, la apacible tranquilidad que sentía a tu lado, tu comprensión infinita, lo fácil que sonreías, lo fácil que llorabas, lo bien que se sentía abrazarte, lo mucho que te preocupabas por mí, tu dedicación a hacerme sentir bien, tu vocación de mecánico de aviones, tu corazón adolorido, tu honestidad a toda prueba, tus “eskills“.

Tu aprendizaje, tu enseñanza, voy a extrañar por siempre lo fácil que era, lo facilísimo que era, lo sin trabajo que era, lo intuitivo que era, lo perfecto que era, tu amabilidad, tu capacidad para perdonar, para no tener rencor.

Tu amor por el agua, tu sensibilidad, tu voz. Tus regaños, tu risa, tu mirada cuando me escuchabas.

Cómo olvidar tu comprensión de las debilidades humanas, tu amor por la libertad (que compartíamos) tu gentileza, la forma como te acurrucabas a mi lado y ponías tu cabeza en el hueco de mi cuello, las manejadas por la Autopista Sur.

Te acuerdas del combo 1? Del 2? 3? Yo nunca olvidaré ninguno!

La luna llena se despide,
noche fría de verano.
La miro de lejos.

Ese fue mi haiku de despedida, ¿recuerdas los demás?

Fuiste el amor más puro, más honesto, más inmerecido. Fuiste la única que me dejó mejor que como me encontró.

Gracias.

written by Saudade \\ tags: ,

Jun 17

Ayer fue el 16 de Junio, Bloomsday o dia en el que transcurre la novela Ulises de James Joyce. A propósito, quien se la lea y me explique tiene derecho a pedirme lo que sea, porque vaya si esa novela no la entiende nadie.

A partir de ayer mi frecuencia cardíaca máxima es de 190 pulsaciones por minuto, mientras que hasta el 15 de junio era 191 ppm.

He subido, desde hace un año, entre 5 y 6 kilos de peso, mientras de mi porcentaje de grasa corporal ha bajado de 16% a 12%. La meta a corto plazo es llegar a un dígito y verme las abdominales por primera vez en mi vida. Estoy como a 8 kg de levantar en bench press mi peso corporal.

Ayer recibí el mejor regalo de cumpleaños de toda mi vida. Me lo dio mi amiga más querida.

También por primera vez recibí la primera felicitación desde las 12 del mediodía del día anterior, gracias a una amiga bruja de Kazakhstan y las 12 horas de diferencia. Bolshoe spasibo Lituel !

Este año, a pesar de haberme visto una película buenísima sobre Alejandro Magno, leído la biografía psicológica “The Nature of Alexander” y el par de novelas de Mary Renault… olvidé conmemorar el día de su muerte: 10 de Junio. Paz en su tumba, que por cierto, nadie sabe donde está.

Ya no me siento de 19 años. Ahora me siento de 20. Creo que estoy madurando, contra todos los pronósticos. En serio, a veces me sorprendo pensando… pensando…

He perdido tanto tanto, pero he ganado más!

Es sólo que el endowment efect (esperar próximo post) a veces nubla el entendimiento.

No sé cual es mi máximo de pull ups, no pude hacer el reto porque estuve un poco resfriado la semana pasada, pero en una semana lo intentaré. Mi meta son 15!

Y, de Jorge Manrique: “Coplas a la muerte de mi padre”

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando,
como se pasa la vida
como se viene la muerte,
tan callando,
cuan presto se va el placer
como después de acordado
da dolor,
como a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que en este mundo traidor,
aun primero que muramos
las perdamos:

Y a pesar de que en la mayoría de las cosas estoy mejor que nunca en mi vida…

written by Saudade

Jun 15

written by Saudade

Jun 08

Una de las mejores formas de lograr una meta es informarlo públicamente y comprometerse.

Otra de las formas de ayudarse a lograr una meta es que haya 50% de probabilidades de lograrlo. Si fuera el 100%, pues ni para qué intentarlo, está hecho. Si fuera el 0%, ni para qué intentarlo, es imposible.

Pues resulta que en una semana cumplo años, y mi meta es para ese día hacer 15 pullups.

Hoy en uno de mis mejores días hago 12.

Hagan sus apuestas, podré hacerlas??

Cuántas hacen ustedes?

written by Saudade \\ tags: , , ,

Jun 02

Era un dicho militar común en la Antiguedad que ninguna ciudad amurallada podía caer si no era traicionada desde adentro. Y es que realmente si un ejército rodeaba una ciudad estaba en mucha peor situación allí afuera. No tenían artillería para derribar los muros, en su lugartenían catapultas y minas que eran fáciles de contrarrestar, y tenían que preocuparse mucho por el agua y la comida, mientras que normalmente la ciudad tenía su propio manantial y podía salir en cualquier momento a atacar el punto más débil de los sitiados.

Consideren la Gran Muralla China, un gasto astronómico de vidas y recursos que nunca fue un obstáculo para los nómadas de la estepa, siempre había alguna puerta mal defendida por un grupo de soldados aburridos a quienes era fácil sobornar. O no digamos Troya, una ciudad de la Edad de Bronce sitiada por 10 años por una fuerza muy superior, fuerza que nunca hubiera podido tomarla si no fuera porque los troyanos se bajaron los calzones y tumbaron sus propias puertas para meter al Caballo de Troya.

Y como ustedes saben que la historia es uno de mis vicios probablemente ya deben estar pensando que este tipo se tostó y que mejor me voy a leer a otra parte, pero esto era sólo por introducir el tema, prometo no decir nada más sobre el tema.

Esa es la primera premisa, una fortaleza no se toma si no hay un traidor que ayude al enemigo. Y aunque esos traidores son muy odiados, como Quisling en Noruega y el Mariscal Petáin en la Francia de Vichy, son sorpresivamente efectivos, porque tienen conocimientos íntimos que ningún enemigo podría tener por sí solo.

Esto nos lleva al segundo punto: no hay guerra más sangrienta que la civil, no hay pelea más enconada que la de dos hermanos, no hay traición más dolorosa que la de la persona que más hemos amado, no hay ingratitud más amarga de a quien más le hemos dado.

Y porqué digo todo esto? Resulta señoras y señores, que tengo un enemigo interno.

Tengo algo dentro de mí que siempre está pensando en lo que no debe pensar, que siempre me hace soñar en lo que no debo soñar, dia tras dia.

Y lo peor de todo son los primeros 5 minutos del reset.

Cuando uno despierta, le haya pasado lo que le haya pasado, siempre hay unos 5 minutos más o menos en donde uno es feliz porque todavia no piensa, todavía no recuerda. Rememore su último despecho y verá que a pesar de lo mal que la pasara en el día, a pesar de cuán fea fue su noche, siempre cuando despertaba había unos cuantos instantes en los que usted no era consciente del dolor sino que estaba tranquilo, hasta que una neurona traidora hacía sinapsis y le traía el recuerdo.

Y ahí se sentía un batazo en las gónadas. (lectores femeninos siéntanse libres de aplicarse el batazo en zonas equivalentes).

Pero siempre estaban esos instantes de tranquilidad.

Pues mi enemigo interno, mi maldito traidor, no sólo no me deja esos instantes de tranquilidad, sino que aprovecha que en esos momentos tengo el cerebro todavía calentando para lanzarme unos pensamientos que si no fueran tan dolorosos y ridículos se los contaría por lo chistosos que son.

Para darles una idea, es como si Uribe se despertara un día, y su primer pensamiento fuera: “Uy Piedad Córdoba es una berraca, que valentía enfrentarse a la jauría de colombianos que piden su cabeza y no ceder en sus denuncias de que este es un estado narcoparamilitar. Y que altruista al jugarse su capital político en una causa como la libertad de los secuestrados, causa que a nadie le importa y todos critican su papel en este tema…”

Se imaginan!

Pues señores, le queda cortico, cortico a los pensamientos que me pone mi enemigo interno cuando me despierto. Y es que ese infeliz no queda satisfecho con torturarme en el día, con ponerme a soñar lo que no debo, sino que encima de todo, no me deja despertarme tranquilo…

Sólo esperen a que pueda acabar con él!

written by Saudade \\ tags:

815481 pages viewed, 344 today
371311 visits, 182 today
FireStats icon Powered by FireStats
%d bloggers like this: