Nada es fijo, nada es permanente, todo cambia, todo fluye, no se puede dar nada por sentado, no se puede estar seguro de nada, no se puede contar con nada ni con nadie.
Aferrarse, amarrarse, apegarse a cualquier hecho, persona, creencia, animal o cosa es el camino más seguro y corto para la infelicidad. Estamos hechos para buscar vínculos, para tratar de asegurar algo, para tratar de creer en algo, pero a la vez eso es lo que nos hace infelices.
Todo lo que hacemos tiene consecuencias, todo lo que pensamos también, si son malas, se pagan, si son buenas, nos encadenan para tratar de recibir más cosas buenas… entonces por donde lo veamos estamos atados al resultado de nuestras acciones… por siempre.
La respuesta no es entonces dejar de hacer cosas, la respuesta ya la dio el Gita: “no apegarse a los frutos de las acciones”
La única forma de ser feliz es siendo libre, sabiendo que todo es temporal, que todo acaba, que todo cambia, que nada es seguro. Sólo se disfruta lo que se sabe que se perderá en algún momento. Si se tuviera por siempre aburriría.
Como dijo Stendhal: “Una mujer nunca ama más a su amante que cuando sabe que está a punto de perderlo”. Pero yo no hablo del amor, hablo de todo, de la vida. Muchas veces he escrito sobre mi anterior miedo a la muerte, sobre mi terror a la eternidad, pero ya no me asusta, ya no me duele.
Cuando muera seré tan feliz como en los incontables eones de tiempo que ocurrieron antes de que naciera. Cuando muera será como cuando duermo: “no sé donde estoy y no me importa, porque no soy consciente de nada”
Recién graduado me hicieron pruebas psicotécnicas y la psicóloga muy preocupada me dijo que un rasgo muy fuerte de mi personalidad, en grado extremo, era mi despreocupación, literalmente me dijo: “a usted no le importa realmente nada”.
Por mucho tiempo paradójicamente me preocupé mucho por esa afirmación, pero con el paso de los años me he dado cuenta que no se me puede hacer mejor cumplido.
Antes no lo entendía, pero ahora es claro: La única forma de ser feliz es siendo libre. La única forma de apreciar algo es sabiendo que dura muy poco. La única forma de ser feliz en la vida es comparando el lapso que estamos, con el infinito que no estaremos.
