Bueno ahi los dejo con una de las fotos chéveres que han salido estos días, es el camino hacia mi casa por la avenida Guadalupe, en un tramo que están repavimentando porque dizque ahí va a pasar el MIO, aunque eso quiero verlo.
Como 50 metros más adelante es donde toca pasar en lancha, en los últimos días ha llovido mucho y se hacen unas lagunas que ni se imaginan (y eso que es subiendo a la montaña), dos veces pasando por ahí me ha tocado apretar nalga y pujar para que no se me apague el carro mientras veo angustiado que el agua se empieza a meter por debajo y quedo con los tapetes inundados…
Loma es loma y lo demás se inunda!
Aprovecho para invitarlos a que cuando quieran se pasen por mi flickr, la verdad me da pereza subir fotos aquí… allá ya sé como subirlas en batch (si, si descubrió el agua tibia)
Este post es difícil de entender. Probablemente sólo lo hagan quienes me conozcan personalmente.
Todo empezó cuando un amigo, cuando le dije que abriera su blog, arrancó contando una historia donde soy el personaje principal, y en esa historia soy un chimbo.
¿Qué es ser chimbo? Es difícil definir porque varios comportamientos se denotan con la misma palabra, y aun esos comportamientos es difícil clasificarlos bien.
Digamos que hay dos formas de ser chimbo. Una es deliberadamente hacerle el mal al prójimo para burlarse de él, como en la anécdota que él relata: un día le dije que lo recogía a las 7:30 a.m. para llegar a la universidad temprano, pues su casa me quedaba en la ruta. Quienes me conozcan sabrán que soy muy olvidadizo, soy capaz de ir a cine con alguien y al siguiente día comentarle a esa persona que la noche anterior me había visto tal película. El caso es que el cuento continúa cuando yo iba pasando en frente de la portería donde vivía mi amigo, él me estaba esperando pero a mi se me olvidó completamente y seguí derecho. Me acordé cuando llegué a la Universidad, pero ya no había nada que hacer.
Fue un lapsus terrible, obviamente me sentía muy mal por haberlo dejado esperando, pero a la vez no lo había hecho deliberadamente, así que técnicamente no era culpable.
La segunda forma de ser chimbo es la que menciona en su post: burlarse de alguien por dar papaya. Ahí si no tengo nada que ocultar, lo soy. Me encanta que alguien diga una sandez para caerle con todo el arsenal que pueda. Me acuso, lo soy y lo disfruto.
Lo que me molestaba en realidad es que me dijeran “chimbo”, pensando en la primera definición en situaciones de la segunda. Muchas veces intenté decirles que si, que me burlaba de ellos, pero que al mismo tiempo contaban conmigo para lo que fuera necesario, que el hecho de que los chimbiara como acción libre (definición tomada del rol) no quería decir que no los quisiera.
Máxime cuando ellos se divertían mucho si cogía a alguien entre ojos y le mandaba unas salvas de artillería verbal. ¿Quiénes eran los que se desternillaban de la risa? Ellos. Entonces no es justo que disfrutaran el producto y condenaran el proceso.
Hace unos días estaba jugando cuando un conocido mío miraba el video de Shakira y Beyonce y después de babear alelado por unos minutos comentó: “ah, es que el marido de Shakira si picha muy rico” (sic) . Díganme ustedes… hubo necesidad de decir algo adicional? Él se chimbió sólo!!!!!!
Ese mismo día pensé: a veces ni siquiera tengo que joderlo o buscarle el quiebre, ellos se clavan el puñal solitos… yo simplemente soy un catalizador que no deja que esas cosas pasen impunes. Y si esa es una cosa que hago bien, pues no la escondamos, por el contrario, démosle vía libre y no nos contengamos!
Por eso la determinación está tomada: desde ahora no me refrenaré más, dejaré salir todos los comentarios que antes dejaba para mi fuero interno sin mitigar su acidez ni su alcance.
Recuerden siempre (mis amigos) que si lo son es porque los estimo mucho.
Este es el resultado de jugar una dota en GGClient. Llego un sábado a mi casa, no hay mucho que hacer, estoy esperando que sea más tarde porque hoy se casa una amiga mía entonces pues me toca todo el cuento de la ropa y recojer a mi significant other y pues todo eso.
Entonces para mtar el tiempo mientras almuerzo me echo un dotazo en GGClient, me toco en un lane contra el Zeus y desde que vi el famoso replay donde Merlini con ese héroe se viola a 3 en su lane le tengo un respeto ni el berraco. Sali con 4 tangos dispuesto a aguantar.
Obviamente el Zeus me llenó de rayos y me mantenía tojo pero no me mató. Cuando ibamos como en lvl 12 una araña que estaba con nosotros se salió y tenía casi terminado el Hood of Defiance, entonces le empailé los items y quedé perfecto porque así los rayos del Zeus y los misiles del Tinker no me iban a pegar tan feo.
La progresión fue: Boots of Travel, Monkey, Hood of Defiance, Heart of Tarrasque y por último para acabar rápidamente me hice la Divine Rapier.
El resultado es este monstruo:
Ah, y cuando nos estábamos metiendo a la base enemiga, salió el Zeus a tratar de defender, le tire un stun, me acerqué para pegarle y el resultado fue el siguiente (observar el critical):
Recuerdo que hace como 14 años yo vivía en Bogotá, y por cambio de trabajo de mi papá vinimos a vivir a Cali todos. Era como un sueño. En ese momento Bogotá estaba horrible: ciudad fea, trancones, a nadie le importaba lo cívico, etc. Pero comenzando con la alcaldía de Jaime Castro y luego con el combo Antanas Mockus y Peñalosa, se convirtió en la ciudad más bonita de Colombia. En la ciudad de los colombianos.
Por el contrario Cali era “un vividero muy sabroso”. La gente era educada, amable, cívica. El tráfico de ciudad intermedia hacia que para quienes estábamos acostumbrados a los terribles trancones de Bogotá manejar fuera una delicia. No había huecos.
Pero desde esa época estabamos jodidos. Ya apenas llegué me contaban las historias de los traquetos y sus lavaperros. Y la clase política caleña, Dios mío… no recuerdo (y uno me interesa averiguar) como se llamaba el alcalde de esa época, lo vi una vez en 1994 cuando presté servicio militar en la III Brigada, era un tipo alto con pinta de buena gente, pero creo que resultó siendo un corrupto investigado por el proceso 8000.
Luego siguió una racha tan desastrosa, que si no fuera por lo pésima parecería hasta chistosa: Ricardo Cobo, John Maro Rodríguez y Apolinar Salcedo. Es que parece la narración de las plagas de Egipto. Y si es cierto aquello de que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen, pues si, hasta cierto punto Cali se merece todo eso. Pero ya no más, ya hemos pagado demasiado, nos merecemos alguien que quiera hacer algo por Cali y que no piense en como armar/aceitar/pagar su empresa electoral.
En el periódico El País se muestra la baraja de candidatos a Alcalde de Cali y Gobernador del Valle del Cauca.
Dan ganas de llorar. Es una desgracia la crisis de liderazgo que tenemos. Una caterva de infelices que no han hecho sino vivir pegados de la teta del estado aprovechando sus periodos como secretarios de lo que sea o concejales para meter sus pezuñas en cuanto contrato haya, ejerciendo su “control político” (léase: como voy yo y que me va a dar para que le apruebe sus planes) a los alcaldes de turno y esperando su momento. Hay unos que se salvan, hagamos la anotación, pero ninguno que uno diga “ese es”.
Por Dios es que nada más mencionar los nombres da grima y por eso no haré comentarios acerca de la mayoría de estos pacientes.
Es que a uno como ciudadano le gustaría tener un detector de mentiras y buscar a una persona decente que quisiera hacer algo bueno por su ciudad/departamento y ponerlo al frente. Que si a mi me gustaría? A veces creo que si, pero la verdad no se si quisiera gastar años de mi única vida tratando de arreglar este arrabal. La vida es una sola.
Y es que para añadir insulto a la injuria, en esta tracamanada de ineptos brillan por su descaro dos perlitas: John Maro Rodríguez quiere ser alcalde de nuevo y, oígase bien, Ricardo Cobo Lloreda quiere aspirar a la Gobernación del Valle.
Bueno, para amenizar la dulce espera de mi cámara (mientras los de Amazon me dicen que no me vendieron la EOS 5D dizque porque mi tarjeta de crédito no les aceptó el pago… si como no) los dejo por ahora con un pequeño video sobre cómo se ve el cielo desde mi casa en algunos atardeceres caleños…
Muy cerca a mi casa pasa el rio Cañaveralejo. Es uno de los siete rios tutelares de la ciudad de Cali (invito pandebono al que me diga los otros 6 sin consultar nada), pero la verdad más que rio parece una quebraducha. En su parte superior la gente construye hasta la misma ribera y botan todos sus desperdicios y basura como si nada. Y en su parte inferior pasa por Siloé y luego es convertido en un canal de la CVC. Como quien dice, es un rio que no lo dejaron ser rio. El caso es que ayer llovió muy duro como por dos horas seguidas y el rio creció de una forma increíble, llegaba hasta un puente que normalmente queda muy encima del nivel del agua.
Me cuentan que un viejito que mantenía por ahi y que nos saludaba siempre que subíamos o bajábamos en el carro, estaba borracho departiendo en una casetica que queda en la orilla del rio y la corriente se lo llevó. No lo han encontrado aún
Cambiando de tema abruptamente: Como estará Cali de llevada del putas que imagínense esta situación: un grupo de policías está en una estación de servicio en Cali a las 2 a.m, llegan los ladrones y los bajan de todoincluyendo sus armas.
Si un grupo (no era uno) de POLICIAS, armados, POLICIAS que según la noticia estaban “ejerciendo labores de vigilancia”, no pudo hacer nada frente a los ladrones… qué puede hacer uno? Estamos realmente jodidos, cierto?
Estamos cerca de las elecciones de Alcalde. En este momento no tenemos, porque Apolinar Salcedo aparte de ciego es sordo, mudo, paralítico y está en coma. No se sabe nada de él. Hubo una bomba contra la estación de Policía central y no vi ni una sola vez a ese pelmazo. Tuvo que venir el presidente a gobernar desde aquí porque si no no se hacía nada. Y eso no es sólo de ahora, llevamos cuatro, CUATRO años así, y antes fueron otros cuatro años de John MALO.
Por Dios… a quién se podrá elegir como alcalde? Yo no creo en Mesías… pero si en Bogotá tres alcaldes pudieron arreglar la ciudad, porqué aquí no se puede?
Continuando con la sección “Asses del Volante”, pondré mas animales que conducen vehículos en Cali. Y eso que como no tengo cámara ahora no puedo registrar todas las animaladas que veo diariamente.
Esta foto es un toque vieja (los caleños sabrán porqué) pero ilustra la situación, cruce de la calle quinta con carrera 62 hacia el occidente, uno muy juicioso parquea antes de la cebra a esperar que el semáforo pase a verde y llega este infeliz con un Mazda 6 de placas CFY-473 y le atraviesa el carro al mejor estilo traqueto. Lo triste del caso es que NO había fila detrás mío.
El alcalde (ex-alcalde mejor) de Cali, Apolinar Salcedo, fue destituido ayer por la procuraduría y lo inhabilitó por 16 años para ejercer cargos públicos. Una más en la saga de embarradas que hacen que Cali esté cada vez peor. Ver la noticia aquí o acá.
Lo único malo es que con las apelaciones, notificaciones y todas esas arandelas jurídicas, la csa se resolverá como en 4 o 6 meses, es decir que el infeliz ese podrá cumplir su periodo y terminar de hacernos el daño a los caleños. Pero no importa porque ya la joyita de Yusti se perfila como candidato a la alcaldía…
Lo triste es que cuando yo llegué a Cali, por allá en el 93, venía de una Bogotá fea, acabada y venia a una Cali famosa por el civismo de sus gentes, su tráfico y calles bonitas, y he sido testigo de cómo esta ciudad donde vivo cada vez está peor, mientras Bogotá no ha hecho sino mejorar.
Mis gatos son famosos por sus masajes. Pocas cosas tan sabrosas como llegar a la casa, tumbarse en el sofa a descansar, leer o ver televisión y que el gato se suba y te haga masajes en la barriga.
En el negrito fue un arte innato. Desafortunadamente el es más feito que su hermanito, entonces tuvo que compensar haciendo esos masajes. Tanto éxito logro que se convirtió en el preferido, por lo que al otro gatito le tocó aprender también, y los hace aceptablemente bien, pero el negrito que sale en el video es el mejor, la calidad y duración de sus masajes es brutal.
Esos recuerdos que llegan sin buscarlos y que si no se toman se van al limbo y no regresan más.
Quienes hayan prestado servicio militar en Colombia sabrán el significado de la expresión: “La mocha”. La mocha no es más que el esperado dia D o V, o como lo quieran llamar, el día de la libertad, de salir del batallón.
Uno los cuenta desde el dia que entra, 360 días para la mocha, 300 dias para la mocha, 80 dias para la mocha. Se cuentan uno a uno, en las borracheras uno se abraza y dice: “tranquilo lanza, falta poco para la mocha”. Cuando lo castigaban a uno, se decía entre dientes: “con moral, faltan 100 dias para la mocha”.
Hasta se le cambió la letra a una canción: “De todas las flores…. la mocha es la más hermosa, por eso yo te canto, a ti linda mocha, liiiinda mocha, MOCHA QUE LINDA ERES!!!…”
El día de la mocha, me puse un vestido completo y me fui con dos amigos del colegio que por azares del destino también estuvieron por allá, no recuerdo que hicimos, lo que si recuerdo es que entramos a una cigarrería y por el calor que estaba haciendo pedimos una Miller grandota y helada. Nunca en la vida me ha sabido (ni me supo después) tan delicioso una cerveza. Tenía algo dulce, no se si era el dulce de la mocha, sabía como a cerveza de durazno; tan rica estaba que pedimos unas cuantas más y cuando nos dimos cuenta ya estábamos como prendos.
Cuando llegamos al batallón, marchamos como los dioses y recibimos la mocha.
“If ignorance is bliss, why aren´t more people happy?”
¿Será que uno se complica la vida mucho? Será que uno espera mucho? Será que la felicidad es no sufrir por el futuro y estar feliz por el ahora?
¿Será que el deseo es la base del sufrimiento, como dicen los budistas? ¿Será que las dos causas del sufrimiento son: no tener lo que se quiere y TENER lo que se quiere?
A veces se envidia a aquellos que son capaces de ser felices en el momento a pesar de no saber o no tener lo que nosotros…
Pasó el 31 de Octubre, me disfracé de Pedro Picapiedra, se pasó bueno. En fin, como ya es primero de noviembre, queda inaugurada oficialmente la temporada decembrina; que asco.
No dejan ni que pase el día de los niños y ya tienen el alumbrado algunos almacenes, también con sus promociones de diciembre y su paz y amor ficticios. La verdad qué pereza diciembre, es un mes artificial donde la gente no hace sino estar estresada y gastarse lo que no tiene y a beber y a $#”%$ que el mundo se va a acabar. Ah y la “Feria de Cali”, mínimo hacen una cabalgata tan excelsa como la del año pasado.
Esta año ha estado marcado por la estabilidad, mi significant other y yo estamos muy bien aunque a veces la diferencia de temperamentos y actitudes ante la vida nos cause problemas pero no es nada raro, no va a llegar la sangre al rio. He hecho cosas que antes jamás se me ocurrirían, he hecho paso a paso la estrategia “se cayó tu gato en el tejado” de manera que ya para nadie es un secreto ni un chisme ni nada interesante la relación entre ella y yo. He estudiado menos de lo que debería, y cada vez se acerca más la hora de escribir mi tesis y pensar en el futuro.
Y el futuro, aunque muy interesante, se ve amenazado por el “Two body problem”.
Desde hace mucho tiempo quería aprender fotografía. Desafortunadamente antes me parecía un hobby muy caro, una buena cámara reflex cuesta un ojo de la cara y el gastico en rollos y revelada muy grande para mi bolsillo de estudiante.
Más o menos desde hace 10 años vengo siguiéndole la pista a la fotografía digital, desde las primeras que tomaban unas fotos horribles que a una webcam moderna le daría pena mostrar, hasta las últimas relfex digitales que ya casi están a un precio asequible.
Hace un poco más de dos años por fin pude comprarme una cámara digital. Llevaba mucho tiempo en cotizaciones, luchando contra el fenómeno colombiano: las cámaras que vendían aquí a un precio razonable eran asquerosas, y las buenas costaban como si las hubieran traído en burra. Daba (todavía da) pesar ver páginas como Newegg o Amazon con esos artículos electrónicos re-baratos y con todas las facilidades de pago y aquí al doble del precio tranquilamente, además uno ganando en miserables devaluados pesos. Es que no es lo mismo que un gringo saque USD 300 para una cámara, que puede que le duelan pero no es tanto, a que uno saque el equivalente en pesos, más o menos $750.000: dos salarios mínimos pendejamente.
La camarita que me compré me hizo muy feliz, era una Canon Powershot A-75, sencillita, pequeña, pero con todos los controles manuales para experimentar y aprender. Tomé unas 13000 fotos en total, obviamente la mayoría malas, pero una que otra buena. A veces veo carpetas llenas de fotos y me acuerdo de cosas que ya creía olvidadas; esa era otra de mis ideas detrás de la compra de la cámara, poder dentro de 30 años ver fotos y acrodarme de personas, lugares o situaciones que de otra forma ya habría olvidado.
Mi hermano un buen día hace como un mes la tomó “prestada” y se fue a Cartago dizque a tomarle fotos a un lote, y en su mejor estilo me contó por la noche: “la dejé en un árbol y al rato cuando fui a ver ya no estaba”, y pues como buen hermano menor malcriado e irresponsable pues suerte con vos algún día cuando trabaje te la pago, de malas como la piraña mueca te mordió la vaca te arropó la damier.
Ojalá que quien la tenga ahora la disfrute, es una buena niña, el estuche lo tengo yo, que pesar porque sin él debe estar pasando frío. Sólo tuvo un golpe pequeño en la tapa de las baterías, le duele por las noches si llueve pero no es nada del otro mundo. Las pilas que tenía puestas ya estaban al final de su vida útil, de aniversario le iba a comprar unas pilas recargables nuevas de 2400 mA y una memoria de 512, para que pudiéramos estar mucho más tiempo juntos. No se si me extrañe, yo la extraño mucho. Si se le trata con cariño toma unas fotos del putas sin nada que envidiarle a sus hermanas más nuevas y con más atributos.
Mientras decido qué cámara compro, tengo una provisional: Panasonic Lumix DMC-FZ1, una superzoom excelente con óptica Leica, lástima que no tenga controles manuales, pero el zoom de 12X saca la cara por ella.
Donde quiera que estés mi Canon A75, así me veo ahora tomando fotos, pero no te engañes, no te he olvidado.
Esta es una nueva sección en mi blog donde me desahogo de los hijos de puta (perdón pero no se merecen otro nombre) a quienes no les importa un pepino el bienestar de los demás y quieren aprovecharse de la buena voluntad y decencia del prójimo.
Es muy triste conducir en Cali. Es una selva. Antes era por los traquetos y lavaperros que le atravezaban el carro a todo el mundo y le sacaban revolver al que protestara. Además el servicio público… los buses pues hacen lo que pueden, pero paran cada 20 metros y retoman su camino sin importarles si hay alguien en el carril que van a invadir tanto para parar como para seguir. Conducen sus camiones carrozados como si llevaban no humanos sino basura.
Los taxis… quien recuerde la época de los Rodríguez Orejuela sabrá que los taxistas eran su red de transporte/inteligencia, muchos lavaperros y traquetos de poca monta empezaron así como taxistas. En Cali hay una sobreoferta de taxis impresionante, en los llamados “Días sin carro” se observa una mancha amarilla que devora la ciudad. La mayoría de los taxistas quedan de esa época, con todo lo malo que ustedes se puedan imaginar; habrá algunos decentes, no lo niego, pero a los demás como se les acabó la dicha y ya no tienen el patrón que les de platica por llevarles un mandado o campanearles entonces hicieron alianza estratégica con las ratas y ahora ofrecen el dos por uno: Paseo millonario, secuestro y si quiere ñapa pues violación. Subirse a un taxi es exponer la vida, honra y bienes a estos infelices.
La muestra de lo aburridor que es el tráfico caleño:
Un tracón en una calle de doble vía con curva hacia la izquierda.
Doble vía.
El primer taxista que piensa: “Estos si son bobos haciendo fila no?, yo me adelanto esta parrandanda de pendejos y me ahorro tiempo”
Ahora son dos taxistas y una camioneta, “si ellos pueden, yo no me voy a dejar, mi mamita no me crió bobo gracias a Dios…”
Los tres compadres pasaron y ahora este otro taxi sigue su ejemplo:
Ahora lo que suele ocurrir, vienen carros en el otro sentido, aquí afortunadamente no hubo un accidente pero el taxista atravezado ahora se mete a la mala en la fila… será que algún día aprenderá para qué son las filas?
Perdón por tantas imágenes y por lo largo del post… pero cosas como esta se ven todos los días, y si eso es en el tráfico, imagínense como es el resto de la vida! Una sociedad en la que nadie aprecia la buena fe sino que todos buscan burlar la ley y aprovecharse del vecino no es viable.
El tráfico en Cali a veces es muy aburridor. A la gente no le importa nada, no respeta nada. El transporte público es la raíz del 99% de los problemas, eso se nota porque a pesar de la medida impuesta para controlar la circulación de vehículos particulares (Pico y Placa), los trancones siguen igual, y siempre es porque hay algún varado o un accidente causado porque un bus por adelantar a alguien chocó con un carro.
Los taxistas son un gremio particular. La inmensa mayoría son unos desgraciados que se saltan las normas de tránsito y una gran minoría son simple y llanamente delincuentes, no no es un insulto, son delincuentes, roban a los pasajeros o los reportan para que les hagan la vuelta. Recuerden que en Cali hay una sobreoferta de transporte público, especialmente de taxis, esto se nota especialmente en el llamado “Día sin carro”, la ciudad es una mancha amarilla de taxis.
Miren por ejemplo el caso que les muestro, hay un cruce hacia la izquierda que está en rojo en este momento, pero el semáforo de continuar está en verde y como se vé estan los carros muy juiciosos ellos haciendo fila a la izquierda esperando que cambie a verde. Pero el infeliz bus que está parqueado, quiere voltear también a la izquierda y no le importa que todos los demás tengamos el semáforo en verde, a él le vale huevo y de malas con los que están atrás que yo me salto la fila y paso de primerito.
Como siempre, hablando de donde vivo.
Vivo en Cali, una ciudad que fue hermosa pero que ya no lo es tanto. Pero eso es tema de otros posts.
Yo vivo hacia los Farallones de Cali, como a cinco minutos de la Plaza de Toros, pero ya es suficientemente lejos como para ser casi rural. Sólo cuando empecé a vivir allí me di cuenta de cosas como que: las fases de la luna si cambian la iluminación nocturna; es suficiente subir unos 100 metros y ya el clima es delicioso.
En muchos atardeceres, pensaba que me lo estaba imaginando, el color del crepúsculo era muy bonito; pero si mi hermano no me dice lo mismo no me atrevería a decir que era algo especial. Para mí era un color tal vez extraño, pero no lo suficiente como para que alguien se diera cuenta.
Después de las seis, cuando el sol muere y la refracción atmosférica comienza a jugar con las nubes, se ve este color como un manto sobre el cielo:
Me gustaría pensar que es algo así como “los dedos de Dios” que se ven en la Toscana y que inspiraron a los artistas del Renacimiento, pero no, simplemente es la luz del sol sobre la capa de contaminación de Cali.
Hace unos meses un amigo se iba de vacaciones a Japón y como homenaje y despedida fuimos a una especie de bar llamado “El Faro”, ubicado en la 66 entre Autopista Sur y Pasoancho.
Sinceramente a mi no me gusta mucho, no me acostumbro a ningún sitio de esa clase que no sea en el norte, especialmente en la zona hot (El Desván, Forum, y todos los sitios accesorios); pero bueno, después de unas cervezas la cosa estaba como interesante.
Recuerdo que estaba tomando unas fotos de recuerdo cuando me encontré el siguiente personaje en el visor de la cámara:
No me pregunten que clase de maldición atávica me llevo a tomar esa foto, pero creo que debe ser la prueba de la clase de engendros del demonio que se puede encontrar uno en Cali.
Vivo a unos 5 minutos de Cali, subiendo por la Avenida Guadalupe hacia Cristo Rey. No es muy lejos de la civilización, pero siempre que alguien va por primera vez le parece estar en una finca o algo así.
A mi siempre me ha gustado, es más fresco que en la ciudad, por las mañanas se escuchan pajaritos, de madrugada hace el suficiente frío como para arroparse bien con la cobija “cuatro tigres” y como es grande puedo tener perros y gatos sin problema.
Además, hay mucha menos contaminación lumínica, por fin entendí la diferencia entre una noche de luna llena y una noche normal. En luna llena hay tanta luz, que hasta se ve la sombra de las cosas, es como una penumbra estilo 6:45 p.m.; mientras que en los demás días la noche es negra, cerrada.
Eso fue imposible de observar cuando vivía en Bogotá, o en un apartamento en Cali. Este fenómeno permite tomar unas fotos interesantes que de otro modo creo que no se podría. Como por ejemplo las fotos de la luna llena que están en los posts de los haikus.
Quien quiera saber la diferencia entre una noche con o sin luna, está cordialmente invitado, ya falta poco para la luna llena (consultar el almanaque Bristol para más información).
Este es el panorama desde mi ventana: árboles, incluyendo uno de plátano y al fondo el resplandor de la ciudad de Cali, Valle del Cauca, Colombia.
Detalles técnicos de las fotos:
Tomadas con una Canon Powershot A75, modo manual
Apertura: f/2.8
Tiempo de exposición: 15 segundos
Distancia focal: 37 mm (equivalente)
Hora: 11:30 p.m.
Hace unos días, estaba manejando tranquilamente de mi casa al trabajo cuando me encontré con esta perla… no es un montaje, ni una ilusión óptica, un edificio con un capitolio al lado. Lo primero que pensé fue: “WTF?”
Para que no quede ninguna duda, el edificio se llama: “El Capitolio”. ¿Para qué servirá? ¿Será la sala de reuniones sociales? ¿La piscina?.
Si estuviera en el barrio El Ingenio, pues uno ya sabe a qué atenerse… pero en plena calle Quinta! Definitivamente la arquitectura caleña siempre logra sorprenderme…