Archive for the ‘Personal’ Category

Ingrid Betancourt libre

Posted on July 2nd, 2008 in Personal | 6 Comments »

Me pareció tan emocionante escucharla hablar… lloré tanto mientras manejaba.

Seis años de su vida perdidos, su padre murió y ella no pudo estar allí. Seis años sin tener libros a la mano, ni a su familia, ni internet, encadenada para dormir. En plena selva.

Ni un libro. Nada para leer.

Yo no sé, probablemente yo me hubiera enloquecido del aburrimiento mental.

Seis años en otro mundo, en la selva. Seis años, día a día, día a día, cuando el tiempo pasa despacio, siempre pensando en la familia, estando reducido a la impotencia, sin ser dueño de su destino.

Seis años.

Ya me puse a llorar otra vez.

P.D. No quería decir esto. Cuando hubo la operación contra Reyes, Chávez hizo minuto de silencio y salió llorando. Ahora no han dicho ni mú. Ni lo dirán.

Sobre wakas, tankas y haikus

Posted on June 30th, 2008 in Lecturas, Personal | 2 Comments »

No entiendo la poesía.

O tal vez no comprendo la poesía como normalmente se entiende, palabrería empalagosa tratando de decir algo que ni el autor sabe que es.

Tal vez por mi triste vocación de ingeniero y mi amor por la eficiencia, exactitud y brevedad, casi la única poesía que me gusta es la japonesa. Porque está claramente definida, y es corta. Y recuerden que lo bueno, si breve, dos veces bueno. (No aplica al sexo).

Pongamos el caso de un haiku. Un haiku, siempre son 3 versos, de 5, 7 y 5 sílabas cada uno. Deben estar enmarcardos en una estación, deben hablar de algo físico y deben expresar un profundo sentimiento. Y lo más sorprendente es que lo logran. Además, debe mostrar contraste, mucho contraste.

La idea es que un haiku debe recoger uno de esos momentos “ajá” que uno quisiera no olvidar nunca en la vida, de esos que casi no se pueden expresar con palabras. Y lo logran, porque son muy pocas palabras…

Yo he escrito 4 haikus en mi vida. La verdad ni siquiera son buenos, pero para mí lo son. Debe ser porque me gusta tanto el budismo zen que estoy tan atraído a esa forma de literatura. Comprender un haiku es como llegar al satori.

Se nota que haría lo que fuera por ser un monje budista, no?

Los dejo con algunos tankas, otra forma interesante de poesía japonesa un poco más larga pero no menos impactante. La mayoría son del monje Saigyô, originalmente un samurai al servicio del emperador que dejó posición social y familia para convertirse en un monje y vivir solo… pero feliz. Menos mal yo no quiero eso… no?

Now I understand!
When to remember me
She vowed,
She said she would forget me,
But kindly!

Your face
I cannot forget since
Our parting;
Traces of you
Remain resting on the moon.

So strong were
Our pledges, yet between us
All has changed;
In this world, in her
Did I put my trust…

As time goes by
You will forget me and
All will end, I think.
Yet what you have pledged to me
I still believe…

Together
Have we gazed and gazed again
Upon the Autumn moon;
To do it alone
Will be sad indeed.

Y ahora, el mejor de todos, el que me hizo escribir este post. Disfrútenlo:


Why be bitter
About someone who was
A stranger
Until a certain moment
On a day that has passed…

Después de leer esas cosas, me da tristeza no haber nacido en un país donde hubiese podido ser monje zen.

Las Mil y una Noches (1)

Posted on June 29th, 2008 in Personal | 1 Comment »

En nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!

Cerca a Damasco vivía un pescador muy pobre con su esposa y cuatro hijos; como única posesión tenía su red, la cual cuidaba y remendaba todos los días al volver de su pesca. Al pescar sólo lanzaba la red 3 veces, y con lo que sacara alimentaba a su familia ese día.

Una mañana el pescador se levantó como de costumbre, tomó su red, caminó hasta la orilla del mar y la lanzó. Esperó unos momentos a que llegara al fondo, juntó las cuerdas y tiró, la red estaba muy pesada y sólo después de varios intentos pudo subirla. Con sorpresa vio que la red estaba llena de basura y suspirando dijo: “Alá es grande!”.

Con mucho cuidado limpió la red y la lanzó de nuevo. Su rostro se tensó cuando tiró de las cuerdas de la red, porque sentía que arrastraba algo en el fondo del mar. Pero su esperanza murió muy rápido al descubrir una cabeza de asno en su red. Con mucho asco la arrojó a un lado, y mientras organizaba su red alzó los ojos al cielo y dijo: “Alá, tu sabes que sólo tiró la red 3 veces y debo alimentar a mi familia”.

Tomó la red en sus manos y con un gesto de tensión en su cara la mandó lo más lejos que pudo. La red se abrió y al tocar el agua se hundió lentamente. Cuando se asentó completamente, el pescador tiró e inicialmente su rictus de tensión se transformó en uno de desconsuelo al darse cuenta que la red no ofrecía mucha resistencia. Puso la red en la arena de la playa y asombrado sacó una botella de vidrio oscuro muy gruesa, con un tapón de plomo en el cual estaba estampado el sello de Soleimán (Salomón).

Qué bien! - se dijo -, en el zoco de los mercaderes me darán unos cuantos dinares y con eso compraré pescado para alimentar a mi familia por una semana.

Tomó la botella en las manos y la agitó tratando de adivinar qué tendría por dentro, entonces pensó en quitarle el tapón para sacar el contenido y así transportarla más fácilmente. Saco su cuchillo y rompió el sello del tapón. Luego tomó el tapón y con fuerza tiró hasta que lo pudo sacar con un ruido como de relámpago.

La botella saltó de las manos del pescador y fue a caer a unos pasos, pero no se derramó ningún líquido; por el contrario, un espeso humo azulado salía de ella continuamente y subía hasta el cielo, cubriendo la superficie de la tierra. Cuando terminó de salir se formaron torbellinos que juntaban el humo y le daban forma.

El pescador mientras tanto estaba en el piso muy sorprendido, como estupefacto todavía porque no sabía que hacer, si tapar la botella, si llevársela o si simplemente salir corriendo. Un grito de horror se quedó en su garganta mientras veía como el humo se solidificaba y tomaba forma humana mientras él apretaba la arena entre sus puños.

Cuando el humo se condensó, el pescador vió aterrado que lo que había salido de la botella era un ifrit (genio) cuyos pies flotaban cerca del suelo y su cabeza iba hasta el cielo. Era terrible, sus piernas eran como mástiles de barco, su cabeza como una montaña, su boca como una caverna.

El ifrit parecía desconcertado y por momentos miraba alrededor como buscando a alguien, hasta que vió al pescador todavía tirado en el piso y le dijo:

- No hay más Dios que Alá, y Soleimán es su profeta. Te ruego, oh gran Soleimán, que no me mates, he aprendido mi lección, nunca más me rebelaré y obedeceré tus ordenes en el nombre de Alá.

- Oh ifrit audaz! Qué cosas son éstas que dices? Si Soleimán vivió hace casi dos mil a nos y ahora estamos en el final de los tiempos! ¿Cuál es tu historia? ¿Porqué estas encerrado en ese jarrón?

- No hay más Dios que Alá. Eleva a él tus ojos, oh mortal, y reza una oración de gratitud porque hoy es tu día y tengo una buena noticia que anunciarte.

- ¿Qué noticia es esa?

- Tu muerte, vas a morir ahora mismo, y de una forma terrible. Pero te dejaré elegir cómo deseas morir, sólo que debe ser ahora mismo.

- ¡Oh jefe de los ifrits! Sólo por eso mereces que Alá se aleje de ti! ¿Porqué deseas mi muerte? ¿Qué hice para merecerla? Si te saqué del fondo del mar y te liberé de esa botella!

- Siéntate ahora y piensa de qué forma quieres morir pescador, porque entregarás tu alma a Dios hoy mismo.

- Oh ifrit, por Alá que es clemente, recapacita y no te apresures en quitar la vida, mira que yo te hice un bien al sacarte de esa prisión y por ese crimen ahora quieres matarme! Cuál es tu historia?

- Escucha pescador mi historia y la razón por la que haz de morir hoy mismo. Soy un ifrit rebelde, me rebelé contra Alá y él envío a su poderoso servidor, Soleimán, a conminarme a volver a los caminos de Alá. Pero yo no quise hacer caso y por eso Soleimán me encerró en esa botella y puso en el tapón sobre mi cabeza su sello, para que siempre que mirara hacia arriba viera el nombre de Alá y sufriera por estar encerrado en desobediencia. Luego unos ifrits fieles tomaron esta botella en sus hombros y me lanzaron al mar. Desde el primer momento estuve desesperado, un ifrit con mi poder encerrado en esa botella y sin que a nadie le importase mi destino.

Día a día me consumía sin saber que pasaría, de Alá ya no esperaba nada pues su castigo había sido justo, la botella era oscura y por lo tanto ni siquiera podía ver qué pasaba afuera. No sabía dónde estaba ni cuánto tiempo estaría allí sólo y encerrado.

Pasaron cien años de esta negra desesperación, y me dije: “Enriqueceré a quien logre liberarme”. Pero nadie me liberó. Pasaron otros cien años y dije: “Concederé 3 deseos, sin importar cuales sean, a aquel quien me encuentre”; pero nadie me encontró.

Pasaron quinientos años de esa horrible espera y pensé: ”Haré feliz por siempre a quien me saque de aquí”. Más nadie me sacó. Entonces mi pecho se llenó de ira terrible y cólera, por todo el amargo tiempo solo sin que nadie me encontrara, esperando lo que nunca iba a llegar, aguardado algo a cada momento, con mi mente incesantemente pensando sólo en salir de allí, en que alguien llegara, en que la botella se moviera alguna vez, pero nunca paso nada.

Entonces levanté mis ojos al sello con el nombre de Alá encima de mi cabeza, con el corazón oprimido por tanto esperar y juré: “Ahora mataré a quien me libere, pero antes le dejaré elegir de qué forma y modo quiere morir”.

Entonces tu, oh pescador! Fuiste quien me encontró y me liberó, y por eso morirás hoy. Elige ahora de que forma quieres morir.

La historia es, evidentemente, de las Mil y Una Noches. Pero no es la versión oficial, es como la recuerdo yo, es mi versión. El resto lo pueden leer después. Lo que me interesa y me dejó marcado desde hace mucho tiempo, fue hasta allí. Como siempre, interprétenlo como quieran, yo sé porqué lo escribo. Para quienes quedaron con la intriga, a la larga no muere el pescador…

Adiós mi niña

Posted on June 22nd, 2008 in Personal | 6 Comments »

Es irónico que preciso cuando dejaron de ser privados todos los posts que tienen que ver contigo… pasara lo que pasó.

Es irónico que yo sé que nunca vas a leer esto, pero igual lo escribo.

Es irónico saber que aunque no todo está perdido, para todos los efectos prácticos ya lo está.

Voy a extrañar por siempre tu olor y tu suavidad, tu ternura y tus pucheros, tu alegría cuando me hacías feliz, el brillo de tus ojos cuando yo te hacía feliz, la apacible tranquilidad que sentía a tu lado, tu comprensión infinita, lo fácil que sonreías, lo fácil que llorabas, lo bien que se sentía abrazarte, lo mucho que te preocupabas por mí, tu dedicación a hacerme sentir bien, tu vocación de mecánico de aviones, tu corazón adolorido, tu honestidad a toda prueba, tus “eskills“.

Tu aprendizaje, tu enseñanza, voy a extrañar por siempre lo fácil que era, lo facilísimo que era, lo sin trabajo que era, lo intuitivo que era, lo perfecto que era, tu amabilidad, tu capacidad para perdonar, para no tener rencor.

Tu amor por el agua, tu sensibilidad, tu voz. Tus regaños, tu risa, tu mirada cuando me escuchabas.

Cómo olvidar tu comprensión de las debilidades humanas, tu amor por la libertad (que compartíamos) tu gentileza, la forma como te acurrucabas a mi lado y ponías tu cabeza en el hueco de mi cuello, las manejadas por la Autopista Sur.

Te acuerdas del combo 1? Del 2? 3? Yo nunca olvidaré ninguno!

La luna llena se despide,
noche fría de verano.
La miro de lejos.

Ese fue mi haiku de despedida, ¿recuerdas los demás?

Fuiste el amor más puro, más honesto, más inmerecido. Fuiste la única que me dejó mejor que como me encontró.

Gracias.

Statistics

Posted on June 17th, 2008 in Personal | 6 Comments »

Ayer fue el 16 de Junio, Bloomsday o dia en el que transcurre la novela Ulises de James Joyce. A propósito, quien se la lea y me explique tiene derecho a pedirme lo que sea, porque vaya si esa novela no la entiende nadie.

A partir de ayer mi frecuencia cardíaca máxima es de 190 pulsaciones por minuto, mientras que hasta el 15 de junio era 191 ppm.

He subido, desde hace un año, entre 5 y 6 kilos de peso, mientras de mi porcentaje de grasa corporal ha bajado de 16% a 12%. La meta a corto plazo es llegar a un dígito y verme las abdominales por primera vez en mi vida. Estoy como a 8 kg de levantar en bench press mi peso corporal.

Ayer recibí el mejor regalo de cumpleaños de toda mi vida. Me lo dio mi amiga más querida.

También por primera vez recibí la primera felicitación desde las 12 del mediodía del día anterior, gracias a una amiga bruja de Kazakhstan y las 12 horas de diferencia. Bolshoe spasibo Lituel !

Este año, a pesar de haberme visto una película buenísima sobre Alejandro Magno, leído la biografía psicológica “The Nature of Alexander” y el par de novelas de Mary Renault… olvidé conmemorar el día de su muerte: 10 de Junio. Paz en su tumba, que por cierto, nadie sabe donde está.

Ya no me siento de 19 años. Ahora me siento de 20. Creo que estoy madurando, contra todos los pronósticos. En serio, a veces me sorprendo pensando… pensando…

He perdido tanto tanto, pero he ganado más!

Es sólo que el endowment efect (esperar próximo post) a veces nubla el entendimiento.

No sé cual es mi máximo de pull ups, no pude hacer el reto porque estuve un poco resfriado la semana pasada, pero en una semana lo intentaré. Mi meta son 15!

Y, de Jorge Manrique: “Coplas a la muerte de mi padre”

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando,
como se pasa la vida
como se viene la muerte,
tan callando,
cuan presto se va el placer
como después de acordado
da dolor,
como a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que en este mundo traidor,
aun primero que muramos
las perdamos:

Y a pesar de que en la mayoría de las cosas estoy mejor que nunca en mi vida…

Conversaciones intrascendentes en un asado

Posted on June 15th, 2008 in Personal | 1 Comment »

Accountability

Posted on June 8th, 2008 in Personal | 8 Comments »

Una de las mejores formas de lograr una meta es informarlo públicamente y comprometerse.

Otra de las formas de ayudarse a lograr una meta es que haya 50% de probabilidades de lograrlo. Si fuera el 100%, pues ni para qué intentarlo, está hecho. Si fuera el 0%, ni para qué intentarlo, es imposible.

Pues resulta que en una semana cumplo años, y mi meta es para ese día hacer 15 pullups.

Hoy en uno de mis mejores días hago 12.

Hagan sus apuestas, podré hacerlas??

Cuántas hacen ustedes?

The enemy within

Posted on June 2nd, 2008 in Personal | 7 Comments »

Era un dicho militar común en la Antiguedad que ninguna ciudad amurallada podía caer si no era traicionada desde adentro. Y es que realmente si un ejército rodeaba una ciudad estaba en mucha peor situación allí afuera. No tenían artillería para derribar los muros, en su lugartenían catapultas y minas que eran fáciles de contrarrestar, y tenían que preocuparse mucho por el agua y la comida, mientras que normalmente la ciudad tenía su propio manantial y podía salir en cualquier momento a atacar el punto más débil de los sitiados.

Consideren la Gran Muralla China, un gasto astronómico de vidas y recursos que nunca fue un obstáculo para los nómadas de la estepa, siempre había alguna puerta mal defendida por un grupo de soldados aburridos a quienes era fácil sobornar. O no digamos Troya, una ciudad de la Edad de Bronce sitiada por 10 años por una fuerza muy superior, fuerza que nunca hubiera podido tomarla si no fuera porque los troyanos se bajaron los calzones y tumbaron sus propias puertas para meter al Caballo de Troya.

Y como ustedes saben que la historia es uno de mis vicios probablemente ya deben estar pensando que este tipo se tostó y que mejor me voy a leer a otra parte, pero esto era sólo por introducir el tema, prometo no decir nada más sobre el tema.

Esa es la primera premisa, una fortaleza no se toma si no hay un traidor que ayude al enemigo. Y aunque esos traidores son muy odiados, como Quisling en Noruega y el Mariscal Petáin en la Francia de Vichy, son sorpresivamente efectivos, porque tienen conocimientos íntimos que ningún enemigo podría tener por sí solo.

Esto nos lleva al segundo punto: no hay guerra más sangrienta que la civil, no hay pelea más enconada que la de dos hermanos, no hay traición más dolorosa que la de la persona que más hemos amado, no hay ingratitud más amarga de a quien más le hemos dado.

Y porqué digo todo esto? Resulta señoras y señores, que tengo un enemigo interno.

Tengo algo dentro de mí que siempre está pensando en lo que no debe pensar, que siempre me hace soñar en lo que no debo soñar, dia tras dia.

Y lo peor de todo son los primeros 5 minutos del reset.

Cuando uno despierta, le haya pasado lo que le haya pasado, siempre hay unos 5 minutos más o menos en donde uno es feliz porque todavia no piensa, todavía no recuerda. Rememore su último despecho y verá que a pesar de lo mal que la pasara en el día, a pesar de cuán fea fue su noche, siempre cuando despertaba había unos cuantos instantes en los que usted no era consciente del dolor sino que estaba tranquilo, hasta que una neurona traidora hacía sinapsis y le traía el recuerdo.

Y ahí se sentía un batazo en las gónadas. (lectores femeninos siéntanse libres de aplicarse el batazo en zonas equivalentes).

Pero siempre estaban esos instantes de tranquilidad.

Pues mi enemigo interno, mi maldito traidor, no sólo no me deja esos instantes de tranquilidad, sino que aprovecha que en esos momentos tengo el cerebro todavía calentando para lanzarme unos pensamientos que si no fueran tan dolorosos y ridículos se los contaría por lo chistosos que son.

Para darles una idea, es como si Uribe se despertara un día, y su primer pensamiento fuera: “Uy Piedad Córdoba es una berraca, que valentía enfrentarse a la jauría de colombianos que piden su cabeza y no ceder en sus denuncias de que este es un estado narcoparamilitar. Y que altruista al jugarse su capital político en una causa como la libertad de los secuestrados, causa que a nadie le importa y todos critican su papel en este tema…”

Se imaginan!

Pues señores, le queda cortico, cortico a los pensamientos que me pone mi enemigo interno cuando me despierto. Y es que ese infeliz no queda satisfecho con torturarme en el día, con ponerme a soñar lo que no debo, sino que encima de todo, no me deja despertarme tranquilo…

Sólo esperen a que pueda acabar con él!

On being happy

Posted on May 28th, 2008 in Personal | 7 Comments »

El verbo “to be” en el idioma inglés tiene la particularidad de agrupar dos conceptos para los cuales hay palabras diferentes en el español: “ser” y “estar”. Por ejemplo, si se lee la frase: “I am happy”, qué querría decir? Soy feliz? Estoy feliz?

Uno podría argumentar que la felicidad es algo trascendente, algo que no depende del momento, que no tiene sentido decir “estoy feliz” sino sólo “soy feliz”. El equivalente a “estoy feliz”, para evitar la confusión sería “estoy alegre”, como para enfatizar el hecho de que se siente bien este momento, pero no necesariamente el anterior; mientras que “soy feliz” implica un estado general. Entre otras cosas, los griegos nunca usaban eso en presente, sólo podían decir “fui feliz” porque pues ya saben.

Para no alargar la cosa, digamos que ser feliz es: “happiness” mientras que estar feliz es “fun”.

Algunos tips para llegar a la felicidad:

  • Mantenerse ocupado: el aburrimiento engrendra pensamientos negativos. La sensación de no hacer algo que valga la pena es una de las más autodestructivas… lo que nos lleva a:
  • Siéntase orgulloso de si mismo: No hay nada más gratificador que ser la clase de persona de quien le gustaría ser su amigo
  • Sea curioso: una mente abierta es el mejor remedio contra el aburrimiento y la vejez
  • Siga las enseñanzas de los estoicos: “This too shall pass” sea bueno, sea malo, sea justo, sea injusto, cause tristeza, cause alegría, lo que sea, todo pasará. En 100 años alguien se acordará de usted? No creo que nadie, entonces mejor no le dé tanta importancia a la vida y especialmente a la suya. “You are not a beautiful and unique snowflake”.

Yo no sé ustedes, pero este post me deja con mal sabor de boca, quería decir algo al empezar y terminé diciendo otra cosa, y sinceramente me siento tan hipócrita dando esta clase de consejos, me siento como un ciego profesor de pintura o un sordo hablando de armonía.

Además no he podido terminar la segunda parte del post de “On Death and Dying”, ni la Teoría General de las Relaciones Humanas por Iván Tamayo (esa si tiene una razón específica para no poder ser terminada), pero pues con quien creen que hablan, conmigo, con el rey de los open loops y de los loose ends.

Sólo pido para ser feliz en este momento una sola cosa, una cosa, unita, mi reino por eso, una sola: CLOSURE.

Y como siempre, todo en este blog tiene varios grados de significado y mejor me voy a dormir.

Babe I’m gonna leave you

Posted on May 19th, 2008 in Personal | 10 Comments »

Cuando Audiogalaxy existía, pude bajar muchas versiones de esta canción, en vivo en diferentes sitios, raros bootlegs, ensayos de estudio.

Para mí es simplemente la mejor canción de rock and roll de todos los tiempos, pero no voy a discutir eso.

Solamente diré hoy que el verano está llegando, y que toda la letra debería estar en negrilla.

Babe, baby, baby, I’m Gonna Leave You.
I said baby, you know I’m gonna leave you.
I’ll leave you when the summertime,
Leave you when the summer comes a-rollin’
Leave you when the summer comes along.

Baby, baby, I don’t wanna leave you,
I ain’t jokin’ woman, I got to ramble.
Oh, yeah, baby, baby, I believin’,
We really got to ramble.
I can hear it callin’ me the way it used to do,
I can hear it callin’ me back home!

Babe…I’m gonna leave you
Oh, baby, you know, I’ve really got to leave you
Oh I can hear it callin ‘me
I said don’t you hear it callin’ me the way it used to do?

I know I never never never gonna leave your babe
But I got to go away from this place,
I’ve got to quit you, yeah
Baby, ooh don’t you hear it callin’ me?
Woman, woman, I know, I know
It feels good to have you back again
And I know that one day baby, it’s really gonna grow, yes it is.
We gonna go walkin’ through the park every day.
Come what may, every day

It was really, really good.
You made me happy every single day.
But now… I’ve got to go away!

Baby, baby, baby, baby
That’s when it’s callin’ me
I said that’s when it’s callin’ me back home…

Día del Profesor

Posted on May 16th, 2008 in Personal | 8 Comments »

Dia del profesor

Bueno, ya el blog vuelve a la normalidad después de unos 3 o 4 días en los que el tráfico se multiplicó por 10, venía muchísima gente desde google buscando sobre el “Día del Profesor” y los posts que hay sobre el tema no son precisamente los más indicados para el día… pero pues ni modo.

Esta mañana llegué a mi oficina y encontré esa notita pegada a mi puerta… y no tengo ni la más puñetera idea de quién es Lina…

Además insisto, la fecha no es la más apropiada, fin de semestre no es el momento adecuado para celebrar este día, es como hacer la Feria de la Carne en Cuaresma, o un Congreso para Vida Sana en plena Feria de Cali…

Dos puntos de vista

Posted on May 14th, 2008 in Personal | 4 Comments »

Temujin, o Genghis Kan para los amigos, les dio la receta para la felicidad a quienes le preguntaron en una fiesta:

No hay nada más placentero en la vida que vencer a tus enemigos y verlos arrodillados frente a ti, quitarles sus riquezas, montar sus caballos y acostarse con sus mujeres e hijas mientras ellas lloran y forcejean.

Por otra parte, para Alejandro III de Macedonia, o Alejandro Magno, el ideal de la felicidad era:

Lo más grande y hermoso es vivir una vida con valor y coraje y morir dejando una fama imperecedera.

Probablemente la respuesta esté entre estas dos opciones…

On Death and Dying(1)

Posted on May 12th, 2008 in Personal | 5 Comments »

Mi obsesión por la muerte comenzó en algún momento indeterminado de mi infancia, muy poco después de aprender a leer. Pero no fue por algo que leí, sino por algo que vi: la explosión del Transbordador Espacial Challenger.

En mi casa había unos cuántos libros de divulgación general de astronomía, y por eso yo como buen niño estaba emocionado por esa gente que iba a viajar a las estrellas, incluso mis papás me regalaron una réplica de un transbordador con sus dos tanques a los lados. También era interesante la noticia de que una maestra iba a viajar como astronauta allí.

Cuando se supo la noticia de su explosión yo no comprendía obviamente qué había pasado, mi mente no podía lidiar con el hecho de que esas personas ya no existirían más, ya no pensarían, a no comerían, ya no hablarían. Si algunos niños aprenden sobre la muerte porque sus peces comienzan a flotar panza arriba en el acuario, yo vi la muerte por primera vez en la explosión del Challenger.

Luego la cosa se puso peor, porque un libro que leí hablaba sobre el cielo y sobre que pasaríamos toda la eternidad allí con Dios. Y yo pensaba, qué hace uno en toda la eternidad? Yo me imaginaba cosas como visitar cada planeta del universo, y en cada planeta vivir una vida, eso tomaría mucho tiempo, pero el tiempo precisamente era eterno, así que podría repetir eso miles de veces y la eternidad estaría hasta ahora comenzando. Allí sentía que la cabeza no me daba más y paraba de pensar y trataba de hacer cosas más acordes a mi edad. No podía comprender como la gente pensaba que iba a existir para siempre y eso no le ocasionaba molestias.

El siguiente golpe vino de leer literatura sobre los Testigos de Jehová, una de sus doctrinas indica que no existe el infierno, que Dios no es tan cruel como para castigar a alguien por toda la eternidad, sino que los pecadores al morir son aniquilados, es decir, simplemente dejan de existir. Si uno define la existencia como la capacidad de pensar (pienso luego existo), al dejar de existir se deja de pensar. Allí se me oprimía el pecho al imaginar a alguien que hasta un momento pensara en sus cosas y luego ya no más, ya no existe, ya no piensa, ya no tiene una segunda oportunidad, seguirá pasando la eternidad, tiempo sobre tiempo, y ya no existe. Yo no sé ustedes, pero sólo la idea de dejar de existir, de ya no ser, de apagarse y no volverse a prender, y que pasaría el resto del tiempo sin mí, me daba náuseas.

Y en ese momento comprendí mi ambivalencia nata, que se refleja en todo lo que hago en la vida, que siempre tengo dos opciones, dos ideas opuestas pero que no puedo vivir sin ninguna de ellas. Fue mi primera dicotomía, mi primer dilema: es terrible la idea de existir para siempre, tan terrible como la idea de un día dejar de existir.

Y nótese que no uso las palabras vivir o morir, porque si el morir es sólo pasar de un estado a otro, pero el alma sigue existiendo, entonces no es tan grave la cosa, es como trastearse de casa, como cambiarse de ropa. Si, si, ya sé que eso no es tan fácil como lo pinto, pero recuerden que tenía unos 5 años y a esa edad la muerte es algo tan lejano como el tener que pagar impuestos, es algo que sólo hacen las demás personas, no uno.

Continuará mañana

Ya no sé qué hacer conmigo

Posted on May 6th, 2008 in Personal | 8 Comments »

Ya tuve que ir obligado a misa, ya toqué en el piano “Para Elisa”
ya aprendí a falsear mi sonrisa, ya caminé por la cornisa

ya cambié de lugar mi cama, ya hice comedia, ya hice drama
fui concreto y me fui por las ramas, ya me hice el bueno y tuve mala fama

ya fui ético y fui errático, ya fui escéptico y fui fanático
ya fui abúlico y fui metódico, ya fui púdico fui caótico

ya leí Arthur Conan Doyle, ya me pasé de nafta a gasoil
ya leí a Breton y a Molière, ya dormí en colchón y en sommier

ya me cambié el pelo de color, ya estuve en contra y estuve a favor
lo que me daba placer ahora me da dolor,
ya estuve al otro lado del mostrador

y oigo una voz que dice sin razón,
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual,
ya no sé que hacer conmigo

ya me ahogué en un vaso de agua, ya planté café en Nicaragua
ya me fui a probar suerte a USA, ya jugué a la ruleta rusa

ya creí en los marcianos, ya fui ovo-lacto vegetariano, sano
fui quieto y fui gitano, ya estuve tranqui y estuve hasta las manos

hice un curso de mitología pero de mí los dioses se reían
orfebrería la salvé raspando, y ritmología aquí la estoy aplicando

ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé, ya firmé, ya viajé, ya pegué, ya sufrí, ya eludí, ya huí, ya asumí, ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí

y entre tantas falsedades, muchas de mis mentiras ya son verdades
hice facil las adversidades, y me compliqué en las nimiedades

y oigo una voz que dice con razón
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual
ya no sé que hacer conmigo

ya me hice un lifting, me puse un piercing, fui a ver al Dream Team y no hubo feeling
me tatué al Ché en una nalga, arriba de mami para que no se salga

ya me reí y me importó un bledo, de cosas y gente que ahora me dan miedo
ayuné por causas al pedo, ya me empaché con pollo al spiedo

ya fui al psicólogo, fui al teólogo, fui al astrólogo, fui al enólogo
ya fui alcohólico y fui lambeta, ya fui anónimo y ya hice dieta

ya lancé piedras y escupitajos, al lugar donde ahora trabajo
y mi legajo cuenta a destajo, que me porté bien y que armé relajo

y oigo una voz que dice sin razón
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual
ya no sé que hacer conmigo

Llegó el pedido (2)

Posted on April 30th, 2008 in Lecturas, Personal | 3 Comments »

En el último pedido de Amazon pedí unos libros, que la verdad no sé a que hora voy a leer porque están más gorditos de lo esperado, aquí la lista:

  • The Ruba’iyat of Omar Khayyam. Recuerdan el post “About Destiny”? Pues esta es una traducción interesante de la poesía de Omar Khayyam. El libro por alguna razón no sale en la foto, seguramente lo tenía en otra parte en ese momento.
  • Feeling Good: The New Mood Therapy Revised and Updated, junto con The Feeling Good Handbook. Son dos libros sobre terapia cognitiva a ver si logro exorcisar mis demonios o por lo menos amaestrarlos.
  • Fire from Heaven y The Persian Boy. Si hace un par de meses compré “The Nature of Alexander”, pues obviamente ahora debía comprar estos libros de la misma autora, Mary Renault. Son una novela sobre la vida de Alejandro III de Macedonia, o Alejandro Magno para los amigos. Si, si ya se que se nota mi obsesión por el man y que debo dejar de comprar libros sobre él, pero qué puedo hacer? El man sabía lo que quería, hacía lo que quería y era el putas. Adicionalmente todo el mundo, incluso sus enemigos, lo adoraban. Qué más puede pedir uno?
  • Seven Pillars of Wisdom, de T.E. Lawrence. Alguna vez han escuchado de Lawrence de Arabia? Pues esta es su historia, contada por él mismo. Llevo mucho tiempo buscando ese libro y por fin lo conseguí
  • French Stories / Contes Français y Salut, Les Amis! (French For Mastery), más libros de francés para seguir aprendiendo…
  • The Best Short Stories de Guy de Maupassant. Este libro tiene una anécdota interesante: hablaba yo con una amiga y le contaba sobre la literatura y autores que me gustan, entre ellos franceses como Victor Hugo, Stendhal y Balzac. Ella me mira y me dice: “Has leído de Maupassant?”, y al recibir mi respuesta negativa, me miró con cara de : “y dices que te gusta la literatura francesa?”
  • The Decline and Fall of Roman Empire, de Gibbon. Literatura Inglesa de la más alta calidad, de un tema que también me apasiona. El autor tiene un manejo de la ironía y humor negro encantador.

Tambien me llegó un Moleskine porque el anterior se lo regalé a mi amiga más querida en todo el mundo. Y otras cosas como un aparato para medir el % de grasa corporal, mi proteína, etc.

Lo que no se es con la tesis a bordo a qué hora me voy a leer todo eso. Lo único que he leído hasta ahora es lo de Alejandro Magno (obvio no?), ya completé “Fire from Heaven” y voy por la mitad de “The Persian Boy”.

A veces creo que leo tanto… para no pensar…

Dexter y yo

Posted on April 29th, 2008 in Personal | 6 Comments »

Nunca había hecho antes esto de verme una temporada completa de una serie. Pero es que Dexter lo vale, es muy buena.

Y sobre todo me siento identificado con él en muchas cosas: tener que fingir, pretender, ajustarse al resto de la sociedad, sentirse como un cascarón a veces, vacío por dentro, tener relaciones como por parecer normal, sentir la necesidad terrible de encontrar a alguien que de verdad sepa como es uno por dentro y no se asuste ni se vaya.

Una opinión

Posted on April 24th, 2008 in Lecturas, Personal | 3 Comments »

Acabo de comprar el libro “Diez novelas y sus autores”, donde William Somerset Maugham hace un interesantísimo resumen de las 10 mejores novelas de todos los tiempos (según su concepto), acompañado de un retrato del autor y el zeitgeist, o espíritu de los tiempos que llaman.

Ya conocía ese libro y es muy bueno, se los recomiendo a ojo cerrado. Si les gusta la buena literatura, qué mejor que leer sobre las novelas que probablemente ya conocen desde un enfoque fresco y llego de anécdotas, y si nunca han leído bueno literatura, van tomados de la mano del mejor, Somerset Maugham. Le aseguro que después de leer ese libro les será imposible no leer por lo menos 4 o 5 de las novelas descritas allí.

Porqué lo volví a comprar? Primero porque era una promoción y costaba sólo $3000 COP, y segundo porque si leyeron el post sobre mis lecturas de fin de semana, hay pocos placeres tan grandes como leerse un libro bueno ya leído. Es como una caricia ya conocida, puede que el corazón no brinque como la primera vez, pero la seguridad y tranquilidad de saber que seremos satisfechos pagan la boleta. Algunas veces la mente o el corazón no están para la incertidumbre, así probablemente lo desconocido sea bueno; en estas ocasiones nada como la mano o libro ya conocidos.

Volviendo al tema, compré el libro, y lo estaba hojeando hace unos minutos, que a propósito, es otro de los grandes placeres de leer, hojear e ir a donde a uno se le dé la gana… quién dijo que los libros había que leerlos como los autores quieren? Me uno a Daniel Pennac cuando habla de los “Derechos del Lector”, comulgo completamente en cuando a que lo mejor de un buen libro solo se obtiene a la cuarta o quinta releida.

Y estaba en que compré el libro, mire perezosamente el capítulo sobre “Rojo y Negro” y Stendhal y en la parte donde termina la descripción de su vida, me encuentro con esta observación:

Lo llevaron a sus aposentos y murió al día siguiente. Había pasado la vida persiguiendo la felicidad y nunca había aprendido que la felicidad se alcanza cuando no se busca; y además, que sólo se conoce cuando se ha perdido. Es dudoso que alguien pueda decir “soy feliz”; sino sólo “fui feliz”.

Porque la felicidad no el el bienestar, el contentamiento, el sosiego, el placer, el gozo: todos estos son parte de la felicidad, pero no son la felicidad.

Es por esto mismo que los griegos decían que sobre un hombre sólo se podía decir si había sido feliz después de muerto.

Recuerdo que una vez una alumna muy intrigante de Tuluá me preguntó a bocadejarro: “eres feliz?” y yo les respondí con seguridad: “no”, a lo cual me dijo “cómo puede ser eso! yo soy feliz!”

Siempre pensé que, o ella sabía algo que yo no sé, o yo sé algo que ella no sabe. En el primer caso, hubiera dado lo que fuera para que ella me lo diera, en el segundo, ignorance is bliss

Lo cual explicaría, entre otras cosas, porqué los Colombianos consistentemente nos describimos como uno de los pueblos más felices del mundo.

La despedida

Posted on April 24th, 2008 in Personal | No Comments »

Lecturas de fin de semana

Posted on April 21st, 2008 in Lecturas, Personal | 5 Comments »

Aunque leo mucho, no siempre leo algo nuevo. Hay libros que uno los lee una vez y siente haber perdido su tiempo, pero en cambio hay otros, que son como los amigos queridos: uno ya los conoce, se sabe sus historias de memoria, sabe los chistes y comentarios con los que van a salir, pero no importa, son tan queridos para uno que a pesar de saber lo que va a pasar, se leen incluso con más ganas porque ya no se leen con aprehensión, como esperando que va a pasar, como sin saber si la historia saldrá buena o mala, como con cuidado de no perderse algún detalle que pueda ser importante para después; sino con la tranquilidad de ya saber que pasa, pero con la curiosidad de ver si se captará algún detalle nuevo, incluso después de conocerlos desde hace tanto tiempo.

Ahí perdonarán que cada vez sea más malo para las metáforas, mejor lo digo claro, me gusta releer los libros que valen la pena, a pesar de que ya sé como acabarán, siempre tengo la idea de que de pronto tendrán un resultado diferente, y si no, por lo menos los disfrutaré una vez más.

Algunos fragmentos de los libros que volví a leer este fin de semana:

Este es tomado de “El viajero” de Gary Jennings, el mismo que escribió “Azteca”, se los recomiendo a ojo cerrado, tanto al autor, como a los libros. Este fragmento es de cuando Marco pierde a su amada:

Pero me dije a mismo: “Lo soportaré como un impasible mongol; no mejor como un mercader de mentalidad práctica”.
Si, mejor ser como un mercader, que es un hombre acostumbrado a la transitoriedad de las cosas. Un mercader puede comerciar con tesoros, y puede alegrarse cuando cae en sus manos uno excepcional, pero él sabe que lo tendrá sólo un tiempo antes de que vaya a parar a otras manos, o si no, para qué esta un mercader?. Quizá le entristezca ver que el tesoro se va, pero si es un mercader como debe, será más rico por haber tenido aquello, aunque fuera brevemente.
Y yo lo era, lo era. Aunque Huisheng se hubiera alejado ya de mi, había enriquecido mi vida incalculablemente, y me había dejado un cúmulo de recuerdos que no tenían precio, y quizá hasta el haberla conocido me había convertido en un hombre mejor. Si, me había beneficiado. Esa manera tan práctica de enfocar mi aflicción me ayudo a contener más fácilmente mi dolor. Me felicitaba a mi mismo por mi pétrea felicidad.
Pero en aquel momento Arun me preguntó:
- Os llevareis esto?
Lo que me estaba mostrando era el incensario de porcelana blanca. Y el hombre de piedra se derrumbó.

Este otro es de “Tigre, tigre”, o “The stars my destination”, un libro de Alfred Bester, uno de esos libros que uno encuentra en la vida por pura casualidad, y que afortunadamente llegaron a mi vida:

- Porqué estás ayudándome… después de todo lo que te he hecho?
- Todo está perdonado y olvidado, Gully. Perdonado y olvidado

Y el último es de uno de los libros más interesantes que he leído en la vida, se llama “La Servidumbre humana”, aunque me gusta más el título en inglés “On Human Bondage”, de quién más iba a ser, sino del más grande: William Somerset Maughan. Después de leer esto, no sé porqué creo entender un poco el sentido de la vida. Aunque sea sólo por unos momentos.

Pero la influencia del lugar (Museo Británico) obró sobre él. Se sintió más tranquilo. Empezó a mirar distraídamente las piedras funerarias que adornaban la sala. Eran obras de oscuros escultores atenienses del siglo IV o V A.C. De factura sencilla, pero en las que se percibía el exquisito espíritu de Atenas. El tiempo había suavizado sus contornos y había dado al mármol el color de la miel. Algunas representaban una figura desnuda y sentada sobre un barco, otras la separación del muerto y los seres que lo amaban. Había algunas en las que el muerto estrechaba las manos de los que quedaban. Sobre todo la palabra mágica: “Adiós”; nada más. Su sencillez era infinitamente patética. Siglos y siglos habían pasado sobre ese dolor.

Le vino a la mente que todos los visitantes del museo, toda la gente de cara estúpida, aquellos obesos extranjeros con la guía en la mano, y todos aquellos individuos vulgares que iban al almacén con deseos y preocupaciones mezquinas, eran mortales, y un día deberían separarse de los seres a quienes amaban: el hijo, la madre, la mujer, el marido; y seguramente su suerte sería más trágica porque sus vidas era sórdidas y abyectas, y porque ignoraban todo lo que da belleza al mundo. Había una piedra bastante bella, que representaba a dos jóvenes cogidos de la mano. La sobriedad de la línea, la simplicidad de la ejecución permitían suponer en el escultor la existencia de una emoción pura. Era un exquisito monumento elevado a lo más precioso que el mundo puede ofrecer: la amistad. A Phillip se le llenaron los ojos de lágrimas mientras lo contemplaba. Pensó en Hayward y en la admiración que había sentido por él cuando se encontraron por primera vez. Luego pensó en su desilusión y su indiferencia. Nada los ligaba ya si no era la costumbre y los recuerdos. Aquella era una de las singularidades de la vida. Se veia a una persona cotidianamente por unos meses, en una intimidad tan grande que no podía imaginarse la existencia sin ella. Sobrevenía la separación y todo proseguía igual, dándose uno cuenta de que el compañero que había parecido indispensable no lo era, ni mucho menos. No se notaba ni siquiera su falta.

Phillip se preguntó desesperado porqué era necesario vivir. Todo le parecía vacío y vano.

El esfuerzo era desproporcionado al resultado. Las brillantes esperanzas de la juventud se resolvían en la más amarga desilusión. Sufrimiento, desdicha y enfermedad pesaban mucho en el platillo de la balanza. Cuál era el significado de todo aquello? Le parecía que siempre obro lo mejor que pudo y sin ningún resultado. Otros hombres que valían lo mismo que él habían triunfado. Y otros, mucho mejores, habían fracasado. Seguramente se trataba sólo de suerte. La lluvia caía de la misma forma sobre el justo que sobre el malvado. Para nada existía una razón.

Pensando en Cronshaw, Phillip se acordó de la alfombrita persa. Inesperadamente, la respuesta al enigma apareció delante de él. Se echó a reir. Ahora que había encontrado la solución, veía que era como una de esas adivinanzas que tan difíciles le parecen a uno hasta que encuentra la solución. Una vez hallada ésta, parece imposible no haber comprendido la cosa desde el primer momento.

La respuesta era obvia: La vida…

Y mejor ahí la corto para que ustedes puedan leerse tranquilamente los libros sin contarles qué fue lo que encontré yo. Si la vida de alguien se hace mucho mejor después de leer estos tres libros (como la mía), el propósito de este post fue cumplido.

Sin metáforas

Posted on April 14th, 2008 in Personal | 8 Comments »

Como muchos lectores me preguntaron por el sentido de la metáfora del post “Volví”, me tomo el atrevimiento de ponerlo aquí, sin metáforas, de frente:

Contrary to what your culture and religion have taught you, nothing, but absolutely nothing, can make you happy. The moment you see that you will stop moving from one job to another, one friend to another, one place, one spiritual technique, one guru to another. None of these things, can give you a single minute of happiness. They can only offer you a temporary thrill, a pleasure that initially grows in intensity then turns into pain if you lose them and into boredom if you keep them

Es la historia de mi vida.