Feb 04

En el colegio, en lugar de la sarta de pendejadas que le enseñan a uno sin ser lo suficientemente maduro para comprenderlas, debería haber una clase especial para los hombres dedicada a dos cosas solamente:

  • Leer “Rojo y Negro” de Stendhal. Pero no leerlo por leerlo, sino como si la vida dependiera de ello. Y es que literalmente sus vidas dependerán de leerlo, comprenderlo, interiorizarlo, memorizarlo y aplicarlo. Todo lo que necesitan saber acerca de las relaciones con las mujeres y como sobrevivir a ellas está allí. Todo excepto el final. Si el final lo hubiera escrito Balzac sería memorable, pero el final de Stendhal me parece un poco forzado, además que se tira toda la idea del resto de la obra. Pero créanme, ese libro es el mejor regalo que se le puede hacer a un hombre.
  • Cómo quitar un brassier, sostén o sujetador. Es indispensable saber abrir el broche a oscuras, mientras se da un beso, con la mano izquierda, sin ninguna clase de ayuda y sobre todo furtivamente, como quien no quiere la cosa, y en menos de 3 segundos. Si se demora un poquito más, se expone a que la dueña de la prenda piense en qué está pasando y eso, señores, no se puede dejar pasar. Si hay lucha desabrochándolo, pierde puntos, si tiene que usar las dos manos, crea distracción, y nunca, sobre todo nunca, pidan ayuda. La volteada de ojos clásica mientras la susodicha se lleva las dos manos a la espalda y lo hace quiere decir: “sos un pelmazo”.

La vida de todos los hombres, sobre todo a esa edad, sería mucho más fácil si uno pasara unos años estudiando esos dos temas como si su vida dependiera de ello, y créanme; depende de ello.

written by Saudade \\ tags: , ,