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Jun 22
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Es irónico que preciso cuando dejaron de ser privados todos los posts que tienen que ver contigo… pasara lo que pasó.
Es irónico que yo sé que nunca vas a leer esto, pero igual lo escribo.
Es irónico saber que aunque no todo está perdido, para todos los efectos prácticos ya lo está.
Voy a extrañar por siempre tu olor y tu suavidad, tu ternura y tus pucheros, tu alegría cuando me hacías feliz, el brillo de tus ojos cuando yo te hacía feliz, la apacible tranquilidad que sentía a tu lado, tu comprensión infinita, lo fácil que sonreías, lo fácil que llorabas, lo bien que se sentía abrazarte, lo mucho que te preocupabas por mí, tu dedicación a hacerme sentir bien, tu vocación de mecánico de aviones, tu corazón adolorido, tu honestidad a toda prueba, tus “eskills“.
Tu aprendizaje, tu enseñanza, voy a extrañar por siempre lo fácil que era, lo facilísimo que era, lo sin trabajo que era, lo intuitivo que era, lo perfecto que era, tu amabilidad, tu capacidad para perdonar, para no tener rencor.
Tu amor por el agua, tu sensibilidad, tu voz. Tus regaños, tu risa, tu mirada cuando me escuchabas.
Cómo olvidar tu comprensión de las debilidades humanas, tu amor por la libertad (que compartíamos) tu gentileza, la forma como te acurrucabas a mi lado y ponías tu cabeza en el hueco de mi cuello, las manejadas por la Autopista Sur.
Te acuerdas del combo 1? Del 2? 3? Yo nunca olvidaré ninguno!
La luna llena se despide,
noche fría de verano.
La miro de lejos.
Ese fue mi haiku de despedida, ¿recuerdas los demás?
Fuiste el amor más puro, más honesto, más inmerecido. Fuiste la única que me dejó mejor que como me encontró.
Gracias.